La historia de Lisa y la preeclampsia

16 de Mayo, 2016 por Azalia

Lisa - Preeclampsia blog post 2016

El mes de mayo se dedica a concienciar sobre la preeclampsia. La preeclampsia es una seria complicación que afecta a muchas mujeres en el embarazo y hasta aún después del parto. Lisa nos cuenta su historia y cómo sobrevivió la preeclampsia.

“Haber tenido preeclampsia en un solo embarazo no fue suficiente, ¡tuve preeclampsia en ambos embarazos! Por ser una enfermera de obstetra, tenía la suerte de conocer los signos y síntomas de la preeclampsia y cómo conseguir ayuda. La preeclampsia es responsable de hasta 1 de cada 5 partos prematuros. Por suerte, yo ya tenía 36 semanas de embarazo, las dos veces que me afectó la preeclampsia. Esto significa que mis bebés tuvieron menos riesgos por nacer prematuramente casi a término. Pero la experiencia de la preeclampsia y los desafíos consiguientes fueron inesperados y abrumadores.

Yo sé que la preeclampsia no es rara, y es potencialmente mortal. Pero nunca pensé que me iba a pasar a mí. Cuando sucedió, no fue una gran sorpresa pero fue físicamente y emocionalmente devastador.

Comparto mi historia con otras mujeres ahora porque es algo que puede sucederle a cualquiera de nosotros. Una crisis médica puede ocurrir desprevenida e inesperadamente, y perdemos el control. Quiero que todas las mujeres conozcan los signos y síntomas de la preeclampsia, para que puedan tener esta conversación con su médico y ser supervisadas adecuadamente.

Durante mis dos embarazos, mi presión arterial se elevó. Esto resultó en un parto inducido y mis bebés nacieron 4 semanas antes de tiempo. Después de mi primer parto, lamenté no haber tenido la oportunidad de tener un primer embarazo saludable y alegre, y tuve que tomar la medicina de la presión arterial durante 6 semanas.

Con mi segundo bebé, la preeclampsia creó complicaciones potencialmente mortales. Por mi historial de preeclampsia, fui supervisada de cerca, desde el principio de mi embarazo. Ya al final del embarazo me sentía segura en mi casa, solamente me faltaban unas semanas para el parto. Pero de nuevo, a las 36 semanas y sin aviso, mi presión arterial aumentó. Mi bebé nació ese día – el médico no quería tomar ningún riesgo.

Todo estaba bien hasta el día que me suponía salir del hospital. Yo siempre había escuchado que el parto es la cura para la preeclampsia. Pero comencé a tener un fuerte dolor de cabeza, y se determinó que tenía síndrome de encefalopatía posterior reversible (PRES, por sus siglas en inglés) – pérdida de líquido en el cerebro que es causado por hipertensión severa de la preeclampsia, y resultó en convulsiones tónico-clónicas.

Fui admitida a la UCI y pasé los siguientes 9 días en el hospital. Mis colegas y esposo fueron testigos del ataque. Luego de la crisis todos me dijeron cuán preocupados estaban al no saber lo que iba a pasar conmigo.

La secuela fue una montaña rusa emocional. Tenía mucho miedo y gran ansiedad. Estaba triste y lloraba mucho, especialmente esos primeros días con mi bebé. Me sentía nostálgica, tenía ataques de pánico, y no era capaz de sostener a mi hijo o ducharme sin supervisión, en caso que tuviese otra convulsión. No pude conducir durante 6 meses. Como profesional de la salud, no podía creer que esto me había sucedido. ¡Fue un tiempo muy aterrador! Ahora, por fin, 7 meses después del parto, he tenido una recuperación casi completa.

Mi mensaje a las mujeres es que deben educarse y conocer los signos y síntomas de la preeclampsia:

  • Altos niveles de proteína en la orina
  • Cambios en la visión; visión borrosa; ver manchas
  • Dolores de cabeza severos
  • Aumento de la hinchazón de los tobillos, manos y pies
  • Aumento de peso de más de 5 libras en una semana
  • Dificultad al respirar, falta de aliento o jadeo
  • Náuseas después de la mitad del embarazo

Y esto es lo que pueden hacer para reducir su riesgo de desarrollar preeclampsia:

  • Acudir a todas sus citas prenatales
  • Hablar con su médico acerca de su riesgo de preeclampsia
  • Medir su presión arterial y su peso regularmente y ponerse en contacto con su médico inmediatamente si el peso y la presión aumentan repentinamente
  • Conocer el historial médico familiar, especialmente de embarazos, presión arterial alta y de enfermedades del corazón
  • Comer bien, hacer ejercicio regularmente y mantener un peso saludable

Por desgracia, no sabemos cómo evitar la preeclampsia, pero estar conscientes de los síntomas, tener una buena relación y comunicación con su equipo de atención médica, y conocer su cuerpo, pueden ayudar a detectar la preeclampsia temprano, lo que puede ayudar a salvar la vida de las madres y los bebés. Las mamás también deben saber que la preeclampsia es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades del corazón dentro de 5 a 15 años después de la preeclampsia, y que las mujeres afroamericanas e hispanas tienen un riesgo mayor de desarrollar preeclampsia. Asegúrese de informar a su médico si usted tiene este factor de riesgo. Además, para controlar su salud cardíaca, le deben hacer revisiones en los años después de haber tenido preeclampsia. Para obtener más información sobre la preeclampsia visite www.preeclampsia.org/es.”

 

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