La anemia y el embarazo

25 de Septiembre, 2017 por Juviza

Si siente fatiga, debilidad, mareo, dolor de cabeza, o si ha notado que se ve pálida y siente frio en las manos o pies, es importante que hable con su profesional de la salud. Estos síntomas pueden obedecer a una falta de hierro. No tener suficiente hierro en la sangre es la causa más común de la anemia.

Aunque hay algunas condiciones que producen anemia, la principal causa de esta condición es no consumir suficiente hierro. El cuerpo necesita hierro para producir hemoglobina, una proteína que le da a su sangre el color rojo. La hemoglobina es la que transporta el oxígeno de sus pulmones al resto de su organismo. Durante el embarazo se necesita tener suficiente hemoglobina para transportar oxígeno de su organismo a su bebé. Aunque la anemia es común en las embarazadas, debe ser controlada cuidadosamente. Esto es porque la anemia se ha vinculado con un mayor riesgo de un nacimiento prematuro y bajo peso al nacer.

Si usted sospecha tener anemia, o le han dicho que tiene anemia, hay ciertas cosas que usted puede hacer. Por ejemplo:

Coma alimentos que contengan hierro. Estos  incluyen carnes rojas, aves (carne oscura), pescados y mariscos. Los cereales, pasta y panes enriquecidos, los granos integrales y la espinaca, brócoli, y verduras de hojas verdes también son ricos en hierro. Los frijoles, garbanzos y lentejas también contienen este mineral importante.

Consuma alimentos que contienen vitamina C. Estos incluyen el jugo de naranja y toronja, los tomates y las fresas. Éstos pueden aumentar la cantidad de hierro que su cuerpo absorbe.

Cuidado con ciertos alimentos. Hay algunos alimentos que son ricos en hierro pero con los cuales se debe tener cuidado durante el embarazo. Uno de ellos es el hígado, el cual puede hacer que usted consuma demasiada vitamina A. Los mariscos también son ricos en hierro pero los debe evitar si están crudos o poco cocidos.

Tome su vitamina prenatal a diario. La cantidad de hierro que necesita ingerir en su alimentación diaria casi se duplica, de 18 miligramos a 27 miligramos en el embarazo. Es difícil lograr consumir esta cantidad de hierro solo con su alimentación. Pero la mayoría de las vitaminas prenatales tienen esa cantidad.

Hable con su profesional de la salud sobre suplementos de hierro. Si le dice que necesita un suplemento, asegúrese de estar al tanto de ciertos cambios, ya que algunos suplementos pueden producir acidez, estreñimiento o náuseas. Si esto le ocurre, tómese la pastilla con las comidas. Evite tomársela a la hora de dormir. Combata el estreñimiento tomando más agua. Consuma alimentos de grano integral, cereales para el desayuno, frutas y verduras.

Es probable que su doctor le haga una prueba para la anemia durante su primera visita prenatal y luego entre la semanas 24 a 28. Hable con su profesional si tiene alguna duda o preocupación sobre su salud o la de su bebé.

 

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