Diabetes y herencia

30 de Septiembre, 2010 por nacersano

Muchas madres embarazadas con diabetes temen que el bebé nazca diabético. La  probabilidad de que esto ocurra es casi inexistente.

Si la madre tiene diabetes (gestacional o preexistente) el bebé puede nacer con  hipoglucemia neonatal,  baja azúcar en la sangre. Antes de nacer, el  páncreas del bebé produce grandes cantidades de insulina en respuesta a los altos niveles de azúcar en la corriente sanguínea de la madre. Al nacer, esta azúcar no está presente. Los  niveles de azúcar del bebé pueden bajar demasiado y producir hipoglucemia.

Por esto a  los bebés de las madres con diabetes se controlan durante varias horas después del parto, tomándoles muestras de sangre del talón. Estos bebés pueden necesitar que los amamanten ó les den el  biberón con más frecuencia para mantener sus niveles de azúcar dentro de los valores normales. En algunos casos, puede que necesitan una solución intravenosa con glucosa. Los bebés pueden sufrir de ictericia o desbalances en los niveles de calcio o magnesio.

Es cierto que genes pueden jugar un papel o influir si un hijo puede o no desarrollar diabetes si uno de los padres padece de la condición.  Si uno de los padres sufre de diabetes tipo 2, el riesgo de que un hijo la desarrolle es aproximadamente entre el 11 a 13%. Si uno de los padres tiene diabetes 1,  el riesgo es de menos del 5%.

El heredar los genes no necesariamente quiere decir que el bebé desarrolle diabetes. Se necesitan factores del medio ambiente como la dieta, el estilo de vida, o una infección para que los genes “entren en acción” y la persona desarrolle la diabetes. Un bebé puede  heredar los genes de la diabetes y nunca llegar a ser diabético si se cuida y lleva una vida sana.  Un bebé no nace diabético ni desarrolla la enfermedad a los pocos meses de vida. Y  bien puede ser que  nunca la desarrolle.

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