El cuidado prenatal es clave para un embarazo y bebé sano

14 de Julio, 2017 por Azalia

cuidado prenatal

Todo bebé se merece la oportunidad de tener un comienzo sano. Este empieza desde el vientre materno. Para ayudar a lograr esto, los expertos en salud materno-infantil están de acuerdo que toda mujer embarazada necesita recibir cuidado prenatal adecuado y temprano.

Actualmente, en los EE.UU. se están proponiendo cambios que buscan reemplazar La Ley de Cuidados de Salud Asequible y esto pone a riesgo el acceso a servicios de salud de muchas mujeres embarazadas. Y, con el aumento reciente en el índice de nacimiento prematuros , acceso al cuidado prenatal es de gran importancia. En March of Dimes trabajamos cada día para ayudar a las mamás a tener embarazos a término completo y bebés sanos. Según dice la presidenta de March of Dimes, Stacey D. Stewart ,“toda madre necesita recibir atención médica durante todo el embarazo para ayudar a evitar el parto prematuro y complicaciones del parto, con el objetivo de que cada bebé nazca sano.”

Cuando una mujer recibe cuidado prenatal se pueden identificar a tiempo problemas en el embarazo y riesgos para su bebé. Los chequeos prenatales incluyen:

Verificar el aumento de peso. Aumentar demasiado peso puede hacer que la mujer tenga más riesgo de tener un bebé prematuro, un bebé demasiado grande (macrosomia), necesitar una cesárea, tener sangrado intenso y otras complicaciones luego del parto.
Revisar la presión arterial. Cuando la presión arterial aumenta la mujer no se da cuenta, por ello las revisiones periódicas ayudan a detectar si hay problemas de alta presión. Además, la alta presión arterial es un factor de riesgo para la preeclampsia, una condición muy seria y responsable de muchos partos y nacimientos prematuros cada año. La preeclampsia puede afectar los órganos del cuerpo de la mujer y hasta pudiera ser mortal.
Controlar condiciones médicas de salud que pueda tener. Algunas condiciones comunes en el embarazo son la diabetes, anemia, infecciones, complicaciones de la placenta, entre otras. Con los controles adecuados se puede ayudar a evitar que estas complicaciones causen problemas a la mujer o a su bebé.
Verificar que el crecimiento y desarrollo de su bebé sea adecuado. A través de pruebas prenatales, como ultrasonidos, pruebas de detección del primer trimestre, análisis triple o cuádruple y otros controles se puede corroborar que el bebé se está desarrollando adecuadamente.
Verificar que sus vacunas estén al día y que los medicamentos que usa sean compatibles con el embarazo. Las mujeres embarazadas deben recibir la vacuna Tdap y la vacuna contra la influenza. El profesional de la salud debe evaluar que los medicamentos que recibe en el embarazo sean seguros para la mujer y su bebé.
Tener la oportunidad de hacer preguntas sobre su embarazo y resolver inquietudes. Esto le ayuda a la mujer a disminuir la ansiedad y asegurarse que hace todo lo posible porque su bebé y embarazo sean sanos. La mujer además debe hablar sobre su historial de salud, incluyendo si ha tenido un parto prematuro en el pasado. El profesional de la salud puede ayudar a identificar si hay formas de ayudar a prevenir que la mujer tenga otro parto prematuro.

Recuerde, vaya a todas sus visitas de cuidado prenatal aunque se sienta bien.

Si tiene preguntas, déjenos un comentario o envíelas a preguntas@nacersano.org

La preeclampsia y el nacimiento prematuro

10 de Mayo, 2017 por Juviza

Pregnant woman talking with doctor

Cuando una mujer es diagnosticada con preeclampsia antes de las 37 semanas, el riesgo de tener un bebé antes de tiempo (nacimiento prematuro) aumenta. Esto es porque la preeclampsia puede tener consecuencias muy graves en la salud de la mujer y la del bebé, como daño a los riñones y el cerebro en la madre, o desprendimiento de la placenta o restricción intrauterina del crecimiento para el bebé.

Si la preeclampsia es leve, el profesional de la salud pudiese tratar de esperar hasta las 37 semanas de embarazo para inducir el parto. Pero si la preeclampsia empeora, las probabilidades de que el bebé nazca prematuro son mucho más altas. Si usted, o su familiar, ha sido diagnosticada con preeclampsia y le han dicho que es muy probable que el bebé va a nacer antes de las 37 semanas, esto es lo que puede hacer:

  1. Pregúntele a su profesional de la salud sobre los ultrasonidos que le hayan hecho. Éstos verifican que su bebé está creciendo adecuadamente y que no hay señales de estrés fetal. Saber lo más que pueda sobre la salud de su bebé puede ayudarle a calmar cualquier duda o preocupación que tenga.
  2. Pregunte sobre los tratamientos y medicamentos disponibles que pueden ayudarle a su bebé y a usted. Algunos ejemplos incluyen: los antihipertensivos (medicinas para controlar la alta presión arterial) y los corticoesteroides (medicamentos que ayudan a madurar los pulmones de su bebé).
  3. Hable con su profesional de la salud sobre los niveles de cuidados para bebés prematuros disponibles en el hospital donde va a dar a luz. Si la mujer tiene complicaciones en el embarazo que se saben podrían afectar la salud del bebé, el bebé necesitará nacer en un hospital con una sala de recién nacidos con nivel más especializado de atención médica.
  4. Trate lo más que pueda de controlar su nivel de ansiedad. Es importante tratar de mantener una mentalidad positiva. Recuerde, su profesional de la salud le va a proveer el tipo de cuidado que crea necesario para asegurar que todo marche bien con su salud y la de su bebé.

Toda mujer embarazada sueña con tener un embarazo libre de complicaciones y un bebé a término. Sin embargo, cuando el embarazo no ocurre como lo planeó, lo mejor que usted puede hacer es informarse bien sobre las diferentes opciones que existen que podrían ayudarle a usted y a su bebé mantenerse sanos y saludables. Por igual, hablar sobre todo esto con su profesional de la salud es siempre lo ideal.

Preeclampsia: Preguntas frecuentes

3 de Mayo, 2017 por Azalia

pregnancy-complications

El mes de mayo se dedica a concienciar sobre la preeclampsia. La preeclampsia es una seria complicación que afecta a muchas mujeres en el embarazo y hasta aún después del parto. La preeclampsia es una de las causas principales de parto prematuro. Le presentamos algunas de las preguntas que más frecuentemente recibimos sobre este tema.

¿La volveré a padecer?

No es fácil poder predecir si usted tendrá preeclampsia o no en un próximo embarazo. Pero sí se sabe que las mujeres que han padecido preeclampsia son más propensas a desarrollarla nuevamente. Hay algunos factores de riesgos:

  • Mientras más temprano se presentó la preeclampsia, más riesgos hay de que ocurra en otro embarazo.
  • Tener sobrepeso, diabetes o enfermedades en los riñones o hipertensión.
  • Tiene un embarazo múltiple o concibió usando técnicas de reproducción asistida.

¿Por qué me dio preeclampsia?

Al día de hoy las causas de la preeclampsia siguen siendo desconocidas. Existen diferentes teorías, siendo las más reconocidas el rol que juega la placenta y que las mujeres con alta presión arterial crónica, diabetes , una enfermedad autoinmunitara como el lupus o el síndrome de antifosfolípidos y con obesidad tienen mayor riesgo de padecerla. Las mujeres que han tenido  preeclampsia en el pasado también tienen un riesgo mayor de que vuelva a suceder. Las mujeres que están embarazada de múltiples (mellizos, trillizos o más) también tienen mayor riesgo. No obstante puede ocurrirle a una mujer sin estas características.

¿Cuales son las señales de preeclampsia?

  • Hinchazón en las manos y la cara, especialmente alrededor de los ojos (la hinchazón de los pies es más común al final del embarazo y probablemente no es un signo de preclamsia)
  • Aumento de peso repentino (5 libras o más en una semana)
  • Dolores de cabeza fuertes (que no se le quita al tomar acetaminofén)
  • Visión borrosa, luces centelleantes, pérdida parcial o total de la vista
  • Náusea o vómitos, especialmente si son repentinos y luego de las 20 semanas de embarazo
  • Dificultad al respirar o jadeo
  • Dolor en la parte superior derecha del abdomen o el hombro, sensación de quemazón en la boca del estómago
  • Confusión o simplemente sentirse mal

¿Puedo volver a quedar embarazada si tuve preeclampsia en el pasado?

Algunos médicos le recomiendan a la mujer no volver a quedar embarazada, especialmente si tuvo preeclampsia severa. Muchas veces por ser precavidos y evitar consecuencias serias. Pero la verdad es que puede ser difícil determinar si usted debe o no quedar embarazada nuevamente. Es posible que hasta un médico especialista no pueda saber con exactitud qué tan serios son los riesgos de un futuro embarazo. Si a usted le hacen esta recomendación es importante que viste a un médico especialista en salud materno-fetal y en preeclampsia o en embarazos de alto riesgo para que le hagan una evaluación.

Si tengo preeclampsia, ¿puedo tener un parto vaginal?

Sí. El parto vaginal puede ser mejor que la cesárea  si tiene preeclampsia. El parto vaginal evita el estrés de la cirugía. La epidural para manejar el dolor durante el parto es segura para la mayoría de las mujeres con preeclampsia siempre y cuando la sangre pueda coagularse normalmente.

La preeclampsia puede ocurrir después del parto

26 de Septiembre, 2016 por Azalia

nurse measuring blood pressure

La preeclampsia es un tipo de alta presión arterial que afecta múltiples órganos en el cuerpo. Aunque es una condición que ocurre en el embarazo, en algunos casos pudiera darse después del parto, en ese caso se dice que la mujer tiene preeclampsia posparto. La mayoría de los casos de preeclampsia posparto ocurren 48 horas después del parto, pero pudieran darse casos hasta 6 semanas después del parto.

Quizás usted haya escuchado que la cura para la preeclampsia es el parto, pero esto no es completamente cierto. Aunque el proceso de mejoría comienza luego del parto una vez la placenta es expulsada, hay casos donde la mujer empeora luego del parto. Se cree que  la placenta libera ciertas proteínas que se quedan en el cuerpo de la mujer y desencadenan la preeclampsia posparto.

Síntomas que debe informar a su doctor, si ocurren después del parto:

  • Cambios o problemas en la visión (como vista borrosa, luces centelleantes o sensibilidad a la luz)
  • Dolor de cabeza severo, especialmente si no se le quita
  • Jadeo o falta de aliento
  • Hinchazón de la cara y extremidades
  • Aumento abrupto de peso, típicamente 2 lb (0.9 kilos) en una semana
  • Alta presión arterial
  • Dolor en la parte superior derecha del abdomen, usualmente debajo de las costillas
  • Confusión o simplemente sentirse mal
  • Nauseas o vómitos
  • Orinar poco
  • Exceso de proteínas en la orina

Es importante que este alerta a su cuerpo, usted va a tener muchos cambios después del parto. El cansancio, la falta de descanso y el estrés que puede traer el periodo posparto puede fácilmente confundir a una mujer y hacer que pase por desapercibido los síntomas de la preeclampsia posparto. Algunas mujeres tienen un poco más de riesgo de padecer preeclampsia posparto, por ejemplo si:

  • Tuvo alta presión arterial durante el embarazo.
  • Tiene obesidad
  • Alguien en su familia cercana tuvo preeclampsia (madre o hermana)
  • Tiene menos de 20 años o más de 40 años
  • Su embarazo reciente fue de dos o más bebés

 

La historia de Lisa y la preeclampsia

16 de Mayo, 2016 por Azalia

Lisa - Preeclampsia blog post 2016

El mes de mayo se dedica a concienciar sobre la preeclampsia. La preeclampsia es una seria complicación que afecta a muchas mujeres en el embarazo y hasta aún después del parto. Lisa nos cuenta su historia y cómo sobrevivió la preeclampsia.

“Haber tenido preeclampsia en un solo embarazo no fue suficiente, ¡tuve preeclampsia en ambos embarazos! Por ser una enfermera de obstetra, tenía la suerte de conocer los signos y síntomas de la preeclampsia y cómo conseguir ayuda. La preeclampsia es responsable de hasta 1 de cada 5 partos prematuros. Por suerte, yo ya tenía 36 semanas de embarazo, las dos veces que me afectó la preeclampsia. Esto significa que mis bebés tuvieron menos riesgos por nacer prematuramente casi a término. Pero la experiencia de la preeclampsia y los desafíos consiguientes fueron inesperados y abrumadores.

Yo sé que la preeclampsia no es rara, y es potencialmente mortal. Pero nunca pensé que me iba a pasar a mí. Cuando sucedió, no fue una gran sorpresa pero fue físicamente y emocionalmente devastador.

Comparto mi historia con otras mujeres ahora porque es algo que puede sucederle a cualquiera de nosotros. Una crisis médica puede ocurrir desprevenida e inesperadamente, y perdemos el control. Quiero que todas las mujeres conozcan los signos y síntomas de la preeclampsia, para que puedan tener esta conversación con su médico y ser supervisadas adecuadamente.

Durante mis dos embarazos, mi presión arterial se elevó. Esto resultó en un parto inducido y mis bebés nacieron 4 semanas antes de tiempo. Después de mi primer parto, lamenté no haber tenido la oportunidad de tener un primer embarazo saludable y alegre, y tuve que tomar la medicina de la presión arterial durante 6 semanas.

Con mi segundo bebé, la preeclampsia creó complicaciones potencialmente mortales. Por mi historial de preeclampsia, fui supervisada de cerca, desde el principio de mi embarazo. Ya al final del embarazo me sentía segura en mi casa, solamente me faltaban unas semanas para el parto. Pero de nuevo, a las 36 semanas y sin aviso, mi presión arterial aumentó. Mi bebé nació ese día – el médico no quería tomar ningún riesgo.

Todo estaba bien hasta el día que me suponía salir del hospital. Yo siempre había escuchado que el parto es la cura para la preeclampsia. Pero comencé a tener un fuerte dolor de cabeza, y se determinó que tenía síndrome de encefalopatía posterior reversible (PRES, por sus siglas en inglés) – pérdida de líquido en el cerebro que es causado por hipertensión severa de la preeclampsia, y resultó en convulsiones tónico-clónicas.

Fui admitida a la UCI y pasé los siguientes 9 días en el hospital. Mis colegas y esposo fueron testigos del ataque. Luego de la crisis todos me dijeron cuán preocupados estaban al no saber lo que iba a pasar conmigo.

La secuela fue una montaña rusa emocional. Tenía mucho miedo y gran ansiedad. Estaba triste y lloraba mucho, especialmente esos primeros días con mi bebé. Me sentía nostálgica, tenía ataques de pánico, y no era capaz de sostener a mi hijo o ducharme sin supervisión, en caso que tuviese otra convulsión. No pude conducir durante 6 meses. Como profesional de la salud, no podía creer que esto me había sucedido. ¡Fue un tiempo muy aterrador! Ahora, por fin, 7 meses después del parto, he tenido una recuperación casi completa.

Mi mensaje a las mujeres es que deben educarse y conocer los signos y síntomas de la preeclampsia:

  • Altos niveles de proteína en la orina
  • Cambios en la visión; visión borrosa; ver manchas
  • Dolores de cabeza severos
  • Aumento de la hinchazón de los tobillos, manos y pies
  • Aumento de peso de más de 5 libras en una semana
  • Dificultad al respirar, falta de aliento o jadeo
  • Náuseas después de la mitad del embarazo

Y esto es lo que pueden hacer para reducir su riesgo de desarrollar preeclampsia:

  • Acudir a todas sus citas prenatales
  • Hablar con su médico acerca de su riesgo de preeclampsia
  • Medir su presión arterial y su peso regularmente y ponerse en contacto con su médico inmediatamente si el peso y la presión aumentan repentinamente
  • Conocer el historial médico familiar, especialmente de embarazos, presión arterial alta y de enfermedades del corazón
  • Comer bien, hacer ejercicio regularmente y mantener un peso saludable

Por desgracia, no sabemos cómo evitar la preeclampsia, pero estar conscientes de los síntomas, tener una buena relación y comunicación con su equipo de atención médica, y conocer su cuerpo, pueden ayudar a detectar la preeclampsia temprano, lo que puede ayudar a salvar la vida de las madres y los bebés. Las mamás también deben saber que la preeclampsia es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades del corazón dentro de 5 a 15 años después de la preeclampsia, y que las mujeres afroamericanas e hispanas tienen un riesgo mayor de desarrollar preeclampsia. Asegúrese de informar a su médico si usted tiene este factor de riesgo. Además, para controlar su salud cardíaca, le deben hacer revisiones en los años después de haber tenido preeclampsia. Para obtener más información sobre la preeclampsia visite www.preeclampsia.org/es.”

 

¿Ha tenido un bebé en los últimos 5 años?

9 de Mayo, 2016 por nacersano

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Si tuvo preeclampsia en un embarazo, recientemente o 5 años atrás, tiene un riesgo más alto de sufrir enfermedad del corazón o cardiovascular más tarde en la vida. Los médicos y científicos aún no saben por qué ocurre esto, pero se cree que la alta presión asociada con la preeclampsia tiene algo que ver. Sin embargo, hay ciertas cosas que una mujer puede hacer para ayudar a disminuir su riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular en el futuro, como cambios en la alimentación. Pero, para poder determinar si esos cambios son efectivos, se necesitan ser estudiados.

La Fundación de Preeclampsia y el Brigham and Women’s Hospital están llevando a cabo un estudio en línea de investigación para mujeres que han tenido un embarazo afectado por la preeclampsia en los últimos 5 años. El estudio tiene como meta mejorar la salud de estas mujeres y de las futuras mamás a través de cambios que se pueden hacer en el estilo de vida, como la nutrición, la actividad física, el apoyo de la pareja y familia, y la importancia de controlar la alta presión para ayudar a evitar problemas del corazón en el futuro.

Usted puede jugar un papel muy importante en este estudio. Si usted piensa que es una buena candidata para este estudio, visite hh4m.org. Allí podrá aprender más sobre este estudio importante. La página se encuentra en inglés y español. Tiene que vivir en uno de los 50 estados de los EEUU o uno de los territorios de los EEUU y tener un teléfono inteligente (smartphone) o tableta con acceso al internet para ser elegible. Recibirá un estipendio de hasta $250.00 dólares.

¿Qué le parece? ¿Se anima a participar y ayudar a otras mamás y a usted misma?

Visite www.hh4m.org para más información.

¿Cuál es la diferencia entre alta presión arterial y preeclampsia?

2 de Mayo, 2016 por Azalia

nurse measuring blood pressure

La alta presión arterial, también conocida como hipertensión, es una condición en la cual la presión que ejerce su sangre en sus venas es muy alta. La alta presión arterial puede causar complicaciones en el embarazo. Principalmente hay dos tipos, la alta presión crónica (ocurre antes y durante el embarazo) y la alta presión gestacional (ocurre en el embarazo y casi siempre desaparece después del parto).

La preeclampsia es una condición en la cual la mujer tiene alta presión arterial, pero también tiene proteínas en la orina. Aunque ambas condiciones presentan alta presión arterial, la preeclampsia es un tipo de alta presión más seria porque la presencia de proteínas en la orina indica que ciertos órganos del cuerpo están teniendo problemas que pueden volverse graves.

Alta presión antes del embarazo

Si usted tiene alta presión arterial antes de quedar embarazada es muy importante que controle su condición. Esto quiere decir tener un peso sano y que toma su medicamento para controlar su condición tal y como es indicado. Debes revisar que el medicamento que toma es compatible con un embarazo, antes de que quede embarazada. Algunas medicinas para la alta presión arterial no son compatibles con el embarazo. Si usted tiene sobrepeso lograr un peso sano antes del embarazo puede ayudarle muchísimo a evitar complicaciones relacionadas a la alta presión arterial, entre otras.

Alta presión gestacional

Algunas mujeres desarrollan alta presión alteridad durante el embarazo. A esto se le conoce alta presión arterial gestacional. Usualmente ocurre luego de que la mujer tiene 20 semanas de embarazo. Cuando esto ocurre deben de hacerle una evaluación para determinar si es necesario que utilice medicinas para controlar la presión. La alta presión gestacional suele desaparecer luego del parto. Pero es posible que esto aumente su riesgo de padecer alta presión arterial en el futuro.

Preeclampsia

La preeclampsia es una condición seria que se caracteriza por alta presión arterial y presencia de proteínas en la orina. Las mujeres que tienen alta presión arterial ya sea crónica o gestacional tienen mayor riesgo de padecer preeclampsia. Pero la preeclampsia puede ocurrirle a cualquier mujer, inclusive las que nunca han tenido alta presión arterial. La preeclampsia es muy peligrosa ya que puede hacer que tanto la madre como el bebé tengan complicaciones muy serias. Por ejemplo evita que el bebé reciba suficiente sangre y oxígeno, también puede dañar el hígado los riñones y el cerebro de la madre. La preeclampsia es una de las causas principales de parto prematuro. No se sabe exactamente lo que causa la preeclampsia pero si usted tiene alta presión arterial crónica o gestacional, debe hablar con su profesional de la salud acerca de las formas en las cuales usted puede ayudar a controlar sus riesgos y ayudar a evitar la preeclampsia.

La preeclampsia leve usualmente no muestra síntomas. Es a través de sus chequeos prenatales que su doctor pudiera detectar alta presión arterial o proteínas en la orina. Algunas mujeres tienen señales o síntomas que indican que tienen preeclampsia, debe estar alerta a ellas. Si ocurre cualquiera de ellas, hable de inmediato con su profesional de la salud.

Señales de preeclampsia:

  • Hinchazón en las manos y la cara , especialmente alrededor de los ojos (la hinchazón de los pies es más común al final del embarazo y probablemente no es un signo de preeclampsia )
  • Aumento de peso repentino (5 libras o más en una semana)
  • Dolores de cabeza fuertes (que no se le quita al tomar acetaminofén)
  • Visión borrosa, luces centelleantes, pérdida parcial o total de la vista
  • Náusea o vómitos, especialmente si son repentinos y luego de las 20 semanas de embarazo
  • Dificultad al respirar o jadeo
  • Dolor en la parte superior derecha del abdomen o el hombro, sensación de quemazón en la boca del estómago
  • Confusión o simplemente sentirse mal

El síndrome antifosfolípidos puede afectar su embarazo

7 de Diciembre, 2015 por Azalia

Pregnant woman talking with doctor

El síndrome antifosfolípidos (SAF) es un trastorno autoinmunitario y que afecta la coagulación de la sangre. Aunque puede ocurrir a cualquier edad, esta enfermedad es más común en mujeres jóvenes (las mujeres en edad de concebir), y en mujeres de mediana edad. El tener otro trastorno inmunitario (por ejemplo, lupus) aumenta el riesgo de que una mujer desarrolle anticuerpos antifosfolípidos.

Es común que la mujers que padecen SAF tengan problemas de coagulación sanguínea, como:

  • coágulos en las piernas que producen dolor o hinchazón
  • problemas en la válvulas del corazón que impiden el flujo normal de la sangre
  • ciertas erupciones de la piel en forma de arañas vasculares o puntos rojos
  • episodios frecuentes de sangrado de la nariz o las encías

A veces la mujer no tiene síntomas sino hasta cuando queda embarazada. Este síndrome puede complicar el embarazo, aumentado el riesgo de una pérdida, nacimiento sin vida, parto prematuro y alta presión arterial durante la gestación (preeclampsia). Si usted ha tenido varias pérdidas o complicaciones que no se logran explicar, pregúntele a su profesional de la salud si conviene hacerse ciertas pruebas de sangre para detectar esta condición.

Antes de concebir:

  • En la visita preconcepcional, háblele a su profesional de la salud de cualquier síntoma o molestia que pueda tener.
  • Déjele saber las complicaciones que haya tenido en embarazos anteriores, incluyendo pérdidas repetidas.
  • Aunque no es un trastorno que se transmita por herencia, parece que el que haya habido otras personas en la familia con este desorden aumenta el riesgo. Hable con su familia acerca del historial familiar y comparta esta información con su profesional de la salud.

Una vez embarazada:

  • Acuda a todas sus citas prenatales.
  • Siga el tratamiento que su profesional de la salud le indique. Hay medicamentos que son seguros durante el embarazo y otros que se deben usar con cautela.

Aunque el manejo de este trastorno autoinmunitario durante el embarazo es complicado, con un buen manejo es muy posible que logre tener a su bebé sano y a término.

 

 

Controle la cantidad de sal que consume

28 de Octubre, 2015 por Azalia

Woman eating salad

La sal y el sodio no son lo mismo. Sin embargo, muchas veces se usa la misma palabra cuando se habla de la cantidad de sodio en nuestra alimentación. La sal contiene sodio y nuestra meta debe ser consumir una cantidad moderada de sodio. Sabemos que la mayoría de las personas consumen más sodio de lo que su cuerpo necesita. Consumir sodio en exceso puede aumentar el riesgo de tener alta presión arterial, problemas del corazón y accidentes cardiovasculares.

El exceso de sodio en nuestra alimentación no proviene necesariamente de la sal que añadimos a la comida. Más del 75% del sodio que consumimos proviene de alimentos procesados (como las sopas enlatadas) y de comidas que compramos en restaurantes. Esos alimentos no necesariamente tienen un sabor salado. Por ejemplo, una lata de sopa enlatada pudiera tener casi todo el sodio que uno necesita consumir en un solo día, aunque el sabor de esa sopa no sea salado.

Las recomendaciones más recientes indican que las personas deben consumir 2,300 mg o menos de sodio al día. Si usted padece de alta presión arterial o su profesional de la salud le ha indicado que debe limitar el consumo de sodio, evite los alimentos que presentamos a continuación:

  • Sopas enlatadas. Si va a comprar una sopa en un restaurante, pregunte antes de ordenar. Verifique que esté preparada con ingredientes frescos y que no sea enlatada.
  • Productos de tomate procesado. Por ejemplo: salsas de tomate, jugo de tomate, salsas para pastas y cualquier otro que sea enlatado o envasado.
  • Algunos aderezos para ensaladas. Lea la etiqueta nutricional antes de comprarlos. En vez, haga un aderezo de aceite de oliva y vinagre. Es un aderezo delicioso, sano y de muy bajo contenido de sodio.
  • Ciertas meriendas o bocadillos. Por ejemplo galletas, “pretzels”, papitas en bolsa, etc.
  • Comidas congeladas con varios ingredientes. Lea la etiqueta del producto. Muchas de las comidas congeladas ya preparadas contienen mucho sodio para conservarlas. Las verduras y frutas congeladas son una mejor alternativa, porque no contienen sodio y son muy sanas.
  • Carnes procesadas o enlatadas. Por ejemplo las salchichas, embutidos, carnes ahumadas o deshidratadas, entre otros.

Recuerde que lo importante es la moderación. Siempre lea las etiquetas de los productos que vaya a comprar y haga preguntas cuando vaya a comer fuera de casa. Y mejor aún, trate de comer alimentos preparados por usted en casa, con ingredientes frescos, variados y sanos. ¿Necesita ideas? Mire las recetas que tenemos en nuestra página.

Ultimas semanas del embarazo: molestias típicas y cómo sentirse mejor

14 de Octubre, 2015 por Azalia

staying-safe

Es normal que en las últimas semanas del embarazo se sienta cansada y ciertas molestias empeoren. Su cuerpo ha cambiado mucho para que su bebé pueda crecer y desarrollarse sanamente dentro de usted.

Cambios típicos y que puede hacer para sentirse mejor:

Incomodidad al dormir: A medida que progresa el embarazo, el tamaño del abdomen aumenta, haciéndosele difícil encontrar una posición cómoda para dormir. A esto se suma la ansiedad y el estrés que también pueden contribuir a que le de insomnio o que no pueda descansar bien. Los ejercicios de relajamiento, la respiración profunda, o simplemente cerrar los ojos e imaginarse en un lugar sereno pueden ayudar. Tome un baño o dúchese con agua tibia antes de acostarse.

Presión pélvica: Sentir que el bebé empuja hacia abajo, “sentir al bebé muy bajito” o “sentir presión en el área de la vagina” es una molestia que ocurre por la presión que hace el bebé en el área pélvica. Esto es un síntoma normal, si ocurre cerca del final del embarazo (no antes de la semana 33). Para aliviar esta presión, trate de no pasar mucho tiempo de pie. Puede acostarse un rato y relajarse mientras eleva sus caderas. Relájese en la bañera con agua tibia. Esto ayuda a aliviar el peso en el área de la vagina y espalda.

Hinchazón: Es normal que su cuerpo produzca y retenga más líquido durante el embarazo, particularmente en los últimos meses. Esto puede causar una hinchazón leve, especialmente en las piernas, pies y tobillos, pero también en las manos y en la cara. Debe acostarse a dormir del lado izquierdo, esto ayuda a mejorar la circulación y a prevenir la hinchazón. También beber agua ayuda a reducir la hinchazón porque la mantiene hidratada y le ayuda a eliminar el sodio (sal) del cuerpo. Vaya al hospital de inmediato si la hinchazón es severa o repentina, particularmente en las manos o en su cara, alrededor de los ojos. Esto puede ser una señal de una condición seria llamada preeclampsia.

Dolores en la espalda: Mientras el dolor no sea insoportable o un dolor constante, puede ser normal tener molestias en la espalda. Los cambios de postura para compensar el peso extra del embarazo y el cambio en  el centro de gravedad (se mueve hacia adelante y ejerce más tensión en la parte inferior de la espalda) son mayormente responsables de los dolores de espalda. Algunas formas de ayudar a evitarlos es asegurándose que tiene buena postura, puede hacer ejercicios de estiramiento o para fortalecer la espalda baja (hable con su médico al respecto), use calzado cómodo y coloque una almohada pequeña detrás de la cintura.

Fatiga o cansancio: Muchas mujeres se sienten más cansadas de lo normal a finales del embarazo. En esas etapas el cuerpo está produciendo nuevas hormonas y creando muchos cambios en preparación para el trabajo arduo que le espera. Algunas formas de sentirse mejor es acostándose a dormir más temprano, tomando siestas durante el día, limitando los eventos sociales, pidiendo ayuda a amistades y familiares (ahora y luego que nazca el bebé).

Estas últimas semanas del embarazo son muy importante para el desarrollo adecuado de su bebé. El cerebro de su bebé casi se duplica en peso en estas últimas semanas. Además, en este período los pulmones, hígado, ojos, y otros órganos tienen cambios muy importantes. Este desarrollo ayudará a su bebé a ser sano y adaptarse mejor al ambiente fuera del útero. Si su embarazo es sano, lo mejor es que dure al menos las 39 semanas y que el parto comience por sí solo. De esta forma le estará ofreciendo a su bebé todo el tiempo que necesita para crecer y nacer sano.