7 síntomas que pueden ser de cuidado en el embarazo

28 de mayo, 2015 por Azalia

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Son muchos los cambios que ocurren durante el embarazo. Es normal que se pregunte cuales son normales y cuales pueden indicar un problema. Oriéntese bien y llame a su médico si le ocurre cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Sangrado. Si el sangrado o manchado ocurre antes o durante las 12 semanas del embarazo y dura más de un día o si viene acompañado de cólicos o elimina tejidos, puede ser motivo de preocupación. Luego de las 12 semanas si tiene sangrado ya sea leve o más abundante debe llamar a su médico o debe ir al hospital. Un sangrado leve (que solo ocurre por algunas horas) en las primeras semanas de embarazo puede ser normal. Muchas veces ocurre luego de tener relaciones íntimas o luego de un examen pélvico.
  • Hinchazón repentina. Cuando ocurre en las manos y la cara, especialmente alrededor de los ojos. Debe dejarle saber a su médico ya que esto puede ser un signo de preeclampsia, una complicación seria. La hinchazón de los pies es más común al final del embarazo y se considera normal.
  • Fiebre. La fiebre se define como una temperatura mayor a 101 °F (38.3 °C). Es importante que su proveedor de salud le haga un chequeo. Es importante es que la fiebre se trate con prontitud, ya que es riesgosa para usted y para su bebé. Deben hacerle una revisión y si la fiebre responde a una infección deben asegurarse que la misma se trata con éxito.
  • Ardor, secreciones, picazón vaginal o dolor al orinar. Estos síntomas pueden relacionarse a una infección vaginal o urinaria. Si tiene una infección, ésta debe ser tratada con éxito, ya que puede complicar seriamente el embarazo. Si su médico le receta un medicamento, tómeselo exactamente como se lo ha indicado. Pida una cita de seguimiento donde él pueda asegurarse que el medicamento ha sido efectivo. Otros síntomas de alerta son: orinar sólo unas gotas, orina turbia o con sangre, olor o color raro en la orina.
  • Vómitos o diarreas continúas. Si los vómitos son repentinos y luego de las 20 semanas de embarazo, requieren atención médica. Las diarreas, con o sin vómitos, pueden ser peligrosas porque pueden causar deshidratación severa, esto a su vez aumente el riesgo de parto prematuro. Las señales de deshidratación incluyen tener sed, sequedad en la boca, latidos cardíacos rápidos, no orinar u orinar con menos frecuencia. Las náuseas y los vómitos leves, especialmente en las primeras semanas de embarazo, no la perjudican a usted ni al bebé.
  • Dolor de panza o cólico (cólico menstrual o en la parte superior de la panza). Los dolores o cólicos abdominales fuertes pueden indicar un problema grave. Este tipo de dolor puede ser producido por diferentes condiciones, como un embarazo ectópico, infección de las vías urinarias o señales de parto prematuro. Si el dolor que dura más de algunas horas, produce sangrado o flujo vaginal, vaya de inmediato al hospital o a ver a su proveedor de cuidados prenatales.
  • Dolor de cabeza fuerte. Un dolor de cabeza fuerte (que no se le quita al tomar acetaminofén) y que afecta la visión, es particularmente peligroso porque es una señal de preeclampsia. Llame al profesional de la salud de inmediato si el dolor de cabeza: es repentino y explosivo o produce un dolor violento que la despierta del sueño, está acompañado de fiebre y rigidez en el cuello.

Cómo puede controlar la ansiedad durante el embarazo

26 de mayo, 2015 por Catalina

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Como futura mamá es normal que a veces se sienta ansiosa. Hay muchas cosas que pueden causar preocupación:  la salud de su bebé, los cambios que su llegada implicará en su vida y la de su familia; y el no poder cumplir con sus obligaciones en casa o en el trabajo debido a los malestares del embarazo. Esto es muy normal, son muchos cambios que su vida va a tener. Hay algunas formas de controlar esta ansiedad.

Desarrollo del bebé:
Es normal que durante el embarazo usted se pregunte si su bebé se está desarrollando adecuadamente o no. La gran mayoría de las veces los bebés se desarrollan bien y son sanos. No hay porque pensar en lo peor. Si luego de una ecografía o prueba de rutina, no obtiene el resultado que usted esperaba, puede que sea necesario repetir la prueba. Pero no se desanime o piense lo peor. Es común cierto grado de incertidumbre y error con las pruebas de rutinas. También si usted ha tenido una pérdida en el pasado, ese temor puede regresar. Recuerde que cada embarazo es diferente, lo que sucedió en el pasado no necesariamente va a ocurrir de nuevo.  Hay muchas cosas que están fuera de su control, pero sus pensamientos usted puede controlarlos. Manténgase positiva, esto hará que se sienta mejor.

Labores domésticas:
Lo más importante es su salud y la de su bebé. No sienta que su casa debe brillar como una tacita de plata. Pídale a su pareja que le ayude dentro de lo posible. Si se siente ansiosa o estresada, tómese un tiempo para sí misma. Vaya a un lugar tranquilo y escuche música o lea un libro. Dé una caminata, llame a una amiga o tome una siesta. Haga ejercicios de relajación y meditación.

Asuntos laborales:
Asegúrese de que sus condiciones de trabajo sean seguras. Hable con su profesional de la salud acerca del tipo de trabajo que usted hace, por ejemplo si está expuesta a ciertas sustancias o debe permanecer mucho tiempo de pie. Según lo que su profesional le diga, hable con su jefe acerca de modificar sus responsabilidades.

Temor al parto:
Casi todas las mujeres le temen a los dolores del parto y a lo que sucederá cuando esté dando a luz. Tome una clase de preparación al parto en la cual le enseñan ejercicios de respiración. Con suficiente anterioridad hable con su profesional de la salud acerca de los narcóticos y medicamentos para manejar el dolor. Recuerde que siempre puede cambiar de opinión. Considere contratar a una “doula” quien le ayude a diseñar un plan de parto y que la apoye durante el nacimiento de su bebé.

Los cambios después de la llegada del bebé:
Su vida cambiará radicalmente una vez llegue su bebé. Pero estar preparada para estos cambios ayudará a controlar la ansiedad que este tema le produce. Hable con la oficina de recursos humanos sobre en qué consiste su licencia de maternidad, si le seguirán pagando su sueldo mientras se ausenta y qué beneficios para las nuevas madres ofrece su empleador. No se espere hasta último momento para conseguir un pediatra para su bebé y explorar arreglos para su cuidado una vez usted regrese al trabajo.

 

La preeclampsia y su tratamiento

22 de mayo, 2015 por Azalia

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Aun no se conoce que es lo que causa la preeclampsia. Se cree que la placenta desempeña un papel clave. El parto es el que inicia el proceso de curación, al eliminar del cuerpo la placenta. Es importante reconocer que el parto no “cura” todos los casos de preeclampsia. Hay mujeres que pueden desarrollarla hasta 6 semanas luego del alumbramiento. La placenta, antes del parto, puede excretar en el cuerpo de la mujer toxinas, las cuales no se eliminan inmediatamente. Estas pueden causar preeclampia posparto. Los síntomas son: dolor de cabeza severo, alteraciones visuales, falta de aliento y hasta convulsiones después del parto. Este muy alerta a estos síntomas.

Qué pueden hacer

  • Exámenes y revisiones médicas: Es muy probable que su proveedor de cuidados prenatales le haga chequeos frecuente. Revisarán su presión arterial, le harán pruebas de sangre para verificar la función de sus riñones, hígado y coagulación sanguínea.  Algunas mujeres se les recomienda ser hospitalizada. Mucho depende de la severidad del caso y cuantas semanas de embarazo tiene. El descanso en cama no se recomienda de forma rutinaria a todas las mujeres con preeclampsia. Algunos estudios sugieren que aumenta el riesgo de coágulos sanguíneos mientras que no ofrece un beneficio claro.
  • Revisiones al bebé: Le pueden hacer ultrasonidos más frecuentes y pruebas para verificar que su bebé esté creciendo adecuadamente y que no hay señales de estrés fetal. Mientras sea posible, su proveedor tratará de esperar hasta que tenga 37 semanas de embarazo antes de que induzcan el parto o hagan una cesárea. Hay casos donde el bebé debe nacer mucho antes de las 37 semanas para asegurar que tanto la madre como el bebé pueden sobrevivir.
  • Antihipertensivos: Estas son medicinas para controlar la alta presión arterial. Se recomiendan si la presión arterial está muy alta. Hable con su médico de la seguridad de las mismas en el embarazo. Unas son más seguras que otras.
  • Corticosteroides: Estos medicamentos ayudan a madurar los pulmones de su bebé. Esto es importante si hay riesgo de parto prematuro, algo que sucede con bastante frecuencia. Los corticoesteroides también pueden ayudarle a usted a mejorar la función de su hígado y de las plaquetas, que pueden ser afectadas en casos de preeclampsia severa.
  • Medicinas para detener las convulsiones: En casos severos donde la preeclampsia la puede poner a riesgo de tener convulsiones, pudieran recetarle sulfato de magnesio u otra medicina para prevenir las convulsiones.

Si su profesional cree que usted corre un alto riesgo de tener preeclampsia, posiblemente la trate con aspirina de baja dosis para ayudar a prevenir este trastorno. Hable con su profesional de la salud para ver si el tratamiento con aspirina es adecuado para usted.

¿Es peligroso el sangrado en el segundo y tercer trimestre del embarazo?

20 de mayo, 2015 por Catalina

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Una de las cosas que más le puede preocupar en el embarazo es el sangrado o manchado vaginal. Casi la mitad de las mujeres embarazadas sangran o manchan un poco, especialmente en el primer trimestre. Durante el embarazo los tejidos vaginales y del cuello uterino son más sensibles. Esto puede producir un ligero sangrado si tiene relaciones sexuales, un examen pélvico o un ultrasonido vaginal. Pero si usted tiene sangrado en el segundo y tercer trimestre, debe hablar con su médico ya que puede ser indicativo de algunas condiciones serias.

En el segundo y tercer trimestres, un sangrado intenso puede ser síntoma de una complicación:

  • Desprendimiento de la placenta. Ésta debe estar adherida a las paredes del útero hasta finales del parto. Después de dar a luz, la expulsamos.
  • Infección o inflamación del cuello uterino (cérvix)
  • Insuficiencia cervical, que hace que el cuello uterino se dilate antes de tiempo. Esto puede causar un parto prematuro sin tener contracciones.
  • Una pérdida. Después de las 20 semanas, esta pérdida se denomina nacimiento sin vida.
  • Parto prematuro, generalmente acompañado de contracciones, dolor sordo en la parte baja de la espalda y la sensación de que el bebé empuja hacia abajo (presión pélvica)
  • Placenta previa. Generalmente la placenta se adhiere a la parte superior de nuestro útero. Pero a veces se coloca en la parte baja y tapa parcial o totalmente el cuello uterino.
  • Ruptura uterina, el útero se rasga en la cicatriz de una cesárea previa. Es poco común que esto ocurra.
  • Vasa previa: el cordón umbilical se inserta en la placenta de forma que los vasos sanguíneos del bebé cubren el cuello uterino. Afortunadamente esto también es poco frecuente.

Qué hacer:

  • Llame de inmediato a su profesional de la salud, no importa si es un manchado o un sangrado más abundante. Llámelo aun si el sangrado se detiene.
  • Fíjese cuánto está sangrado – cuántas toallas sanitarias usa- y si arroja coágulos. Note el color de la sangre: rojo, marrón, rosado.
  • No use tampones y evite las relaciones.

Qué puede esperar que haga su profesional de la salud:

  • Ultrasonidos para detectar problemas de la placenta
  • Verificar si usted está teniendo un parto prematuro
  • En algunos casos, aplicar la inmunoglobulina Rh (IgRh) si usted es Rh- y su pareja es Rh+. Así se evita que ocurra intolerancia del Rh.

Posiblemente su profesional le recomendará lo siguiente:

  • Evitar las relaciones
  • Guardar reposo. Pregúntele qué tan estricto debe ser este descanso.
  • Evitar cargar objetos pesados.

En caso de duda, llame siempre a su profesional de la salud. Si no logra comunicarse con él, váyase a la sala de emergencia.

 

Cómo superar la ansiedad al parto

18 de mayo, 2015 por Azalia

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La mayoría de las mujeres embarazadas sienten un poco de temor o ansiedad al parto. Aprenda cómo puede superar este temor y obtener más confianza en su cuerpo.

Qué puede hacer

Aprender sobre el parto. Si usted es madre primeriza es muy normal sentir temor ante esta experiencia desconocida. Educarse sobre lo que es el parto puede ayudarle muchísimo. Considere inscribirse en unas clases de preparación para el parto. Existen varios tipos de clases de parto para escoger. Dos de las más populares son las de Lamaze y Bradley, nombradas por sus creadores. Ambas le enseñan a lidiar con el dolor de parto. Ambas técnicas alientan la participación de la pareja durante el parto y alumbramiento. También puede leer algún libro reconocido y ver la información que tenemos en nuestro sitio web sobre el parto. No dude en preguntarle a su proveedor de cuidados de la salud cada cosa que la inquiete, es mejor que aclare sus dudas antes del momento del parto. Confíe en su cuerpo, usted tiene la capacidad de lidiar con el parto.

Decidir cómo manejar los dolores de parto. Los dolores del parto, aunque son algo natural y que somos capaces de superar, pueden causarle ansiedad. Aprenda que opciones de manejo de dolor tiene usted. Por ejemplo, si usted no quiere usar medicamentos para el dolor, debe aprender sobre otras técnicas, como las de respiración, meditación, masajes, etc. También debe aprender sobre las medicinas para manejar el dolor de parto. Usted puede decidir usarlas desde el inicio o puede que usted al inicio no querías usar medicamentos y luego cambie de opinión. Por ello debe conocer sobre la epidural, el bloqueo espinal y los medicamentos narcótico.  Hable con su profesional de la salud para averiguar qué es lo mejor para usted. Escriba un plan de parto donde especifique los que desea.

Saber que el bebé está bien. Es probable que durante todo su embarazo, usted se haya preocupado por la salud de su bebé. Hay mujeres que piensan que el parto es algo traumático para el bebé. Debe confiar en que su bebé está preparado para el parto, su bebé va a estar bien. Hable con su proveedor de cuidados prenatales sobre sus temores si usted tiene complicaciones, como la preeclampsia, diabetes, disminución en los movimientos fetales, tener mucho o poco líquido amniótico, señales de parto prematuro o su embarazo está pasado de término. Mientras sea posible, el parto vaginal es mejor para su bebé que el parto por cesárea. Para el final del embarazo usted puede contar los movimientos de su bebé, esto puede ayudarle a saber que está bien. Durante el parto a través de un monitor fetal se puede corroborar que el latido del bebé es estable y que no hay estrés fetal.

¿Tiene usted otros temores? Escríbanos y déjenos saber, tal vez podamos ayudarle a superarlos.