Indigestión y acidez estomacal en el embarazo

24 de agosto, 2016 por Juviza

pregnant woman

Como toda mujer embarazada, mi cuerpo ha pasado por varios cambios en los últimos meses. Aunque me he sentido muy bien la gran mayoría de veces, hay días que he sentido diferentes molestias. Dos síntomas que he sentido más a menudo son la acidez estomacal y la indigestión.

La acidez ocurre cuando la comida digerida pasa del estómago al esófago. El ácido causa una sensación de ardor, o una sensación de quemazón, que comienza en el estómago. Pero es común sentir el ardor o quemazón subiendo del estómago al esófago. ¡Es sinceramente una de las incomodadas que nunca quisiera sentir!

Ciertas comidas pueden causar la acidez e indigestión. Algunas incluyen: las comidas fritas o grasosas, el chocolate o bebidas con cafeína, o la cebolla, ajo, o comidas picantes. Pero en algunos casos otros factores pueden causar esta incomodidad (por ejemplo, las hormonas del embarazo o acostarse después de comer). Por lo general he tratado de evitar las comidas que he notado que me dan acidez, pero no siempre es así. ¡Es especialmente difícil cuando tengo algún antojo!

Afortunadamente no ha sido algo severo. Sin embargo, unas de las cosas que he hecho durante el embarazo es mantener un record de todos los síntomas y hablo sobre ellos con mi profesional de la salud durante mis visitas de control prenatal.

Si usted padece de acidez estomacal y de indigestión durante el embarazo hable con su profesional de la salud. Las siguientes recomendaciones podrían ayudarle:

  • Coma comidas pequeñas en lugar de pocas comidas grandes.
  • Evite las comidas picantes, fritas o grasosas.
  • Coma su última comida del día varias horas antes de acostarse.
  • Hable con su profesional de la salud antes de usar un antiácido.

En general, la acidez estomacal es temporal y leve. Si la acidez la despierta durante la noche, si tiene dificultades para tragar, o si tiene sangre, debe hacer una cita con su profesional de la salud lo antes posible. La acidez crónica puede ser señal de algo más grave. Su profesional de la salud podrá hacerle una revisión médica y le proveerá el tratamiento que necesite.

Las vacunas y sus hijos

22 de agosto, 2016 por Azalia

banner_preteens_teens (1)

Si usted tiene un hijo adolescente o preadolescente sabe cuánto seguimiento hay que darles: recordarles la importancia de comer bien, dormir suficiente, vacunarse…Sí vacunarse es importante también.

A medida que crecen, los preadolescentes y adolescentes están en mayor riesgo de algunas infecciones. Incluso, la protección que brindan algunas de las vacunas de la infancia comienza a desaparecer. Es por eso que los preadolescentes necesitan una dosis adicional (refuerzo) de algunas vacunas. Puede que haya escuchado acerca de los brotes recientes de la tos ferina (pertussis). Esta es una enfermedad que se previene con la vacunación, pero aún así hoy día hay muchos casos. En parte porque las personas no están recibiendo sus refuerzos. Las vacunas para los preadolescentes y adolescentes pueden ayudar a proteger a los bebés y la comunidad, al evitar contagiar a más personas.

Las vacunas recomendadas para los preadolescentes en edades de 11 a 12 años de edad:

  • Vacuna conjugada meningocócica tetravalente. Protege contra cuatro tipos de la bacteria que causa la enfermedad meningocócica. La enfermedad meningocócica es una enfermedad poco frecuente pero grave que puede causar infecciones de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal (meningitis) y la sangre (bacteriemia). Dado que la protección disminuye con el tiempo, una dosis de refuerzo se recomienda a los 16 años para que los adolescentes siguen teniendo la protección durante las edades cuando están en mayor riesgo de enfermedad meningocócica.
  • Vacuna contra el VPH. Protege contra los tipos de VPH que más comúnmente causan cáncer. El VPH puede causar futuros cánceres de cuello uterino, vulva y la vagina en las mujeres y los cánceres de pene en los hombres. En ambos hombres y mujeres, el VPH también causa cáncer en la parte posterior de la garganta (incluyendo la base de la lengua y las amígdalas), cáncer anal y verrugas genitales.
  • Vacuna Tdap. Protege contra el tétano, la difteria y la tos ferina. Hoy día es muy raro ver un caso de tétano o difteria gracias a la vacunación. La tos ferina es común y está en aumento en los Estados Unidos. Cuando ocurre los niños pierden semanas de clases en la escuela y actividades, pero es más peligroso- incluso mortal para los bebés que puede contraer la tos ferina de un miembros de la familia, incluyendo los hermanos mayores.
  • Vacuna contra la influenza. Previene complicaciones graves por esta enfermedad, que puede ocurrir a muchos, incluyendo niños sanos. Todos los niños, incluyendo los preadolescentes y adolescentes, deben recibir la vacuna contra la influenza cada año. Los padres también deben vacunarse para protegerse a sí mismos y para ayudar a proteger a sus hijos de la gripe.

Los adolescentes y adultos jóvenes (16 a 23 años de edad) también pueden ser vacunados con una vacuna meningocócica del serogrupo B (MenB), preferiblemente a 16 a 18 años de edad. Se puede utilizar cualquier consulta de atención de la salud, incluyendo exámenes físicos para deportes o campamentos, para recibir las vacunas que sus hijos necesitan. Hable con su profesional de atención médica de su hijo para averiguar qué vacunas a sus preadolescentes y adolescentes necesitan. Las vacunas son un paso crucial para mantener a sus hijos sanos.

Como puede ver, mantener las vacunas al día es importante para todos, incluso los preadolescentes y adolescentes. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades tienen información adicional sobre las vacunas.

Qué es la parálisis cerebral

19 de agosto, 2016 por Azalia

Pediatrician with baby

La parálisis cerebral es un grupo de trastornos que afecta las partes del cerebro que controlan los músculos. Ocurre cuando hay daño en el cerebro del bebé, ya sea en el útero, durante el parto o inmediatamente luego del parto.  En muchos niños, no se sabe la causa exacta de la parálisis cerebral.

El daño cerebral puede ser en diferentes grados de leve, moderado o severo. Las personas con parálisis cerebral suelen tener problemas con el movimiento de su cuerpo, la postura (pararse derecho), el equilibrio, la coordinación entre otros. Por ejemplo, en un bebé se pueden ver  problemas al voltearse, no puede poner sus manos juntas, estira solo una mano para alcanzar un objeto y mantiene la otra cerrada en un puño, entre otros. Otros problemas que se pueden detectar más adelante son los de aprendizaje, de la visión, del habla o de la audición. Pero cada caso es muy diferente. El profesional de la salud puede ayudarle a entender en detalle la condición de su bebé y explicarle qué esperar en términos de desarrollo físico, aprendizaje, comunicación, cuidado personal e interacción con otras personas.

La parálisis cerebral usualmente se diagnostica en la mayoría de los niños para cuando tienen 2 años de edad. Esta condición no progresa, quiere decir que no empeora, pero tampoco se puede curar. Hay tratamientos que pueden ayudar, como la terapia física y ocupacional, algunos medicamentos, entre otros. Estos tratamientos ayudan a hacer la condición más manejable y a mejorar la calidad de vida de la persona.

Si los padres de un bebé notan que su bebé muestras dificultades con sus movimientos, el tono muscular es muy rígido o muy flácido entre otros problemas, pueden sospechar que algo no marcha bien y comunicárselo al pediatra. Esto no quiere decir que el bebé tiene parálisis cerebral, pero son señales de alerta.

El diagnóstico de la parálisis cerebral suele suceder en tres pasos.

  1. Monitoreo del desarrollo. El profesional de su bebé chequea el crecimiento y desarrollo a lo largo del tiempo. Si su bebé muestra señales y síntomas de parálisis cerebral, el profesional recomienda exámenes diagnósticos del desarrollo.
  2. Exámenes diagnósticos del desarrollo. Estos exámenes determinan si hay retrasos del desarrollo, como los problemas de movimiento. La Academia Americana de Pediatría recomienda someter a todos los niños a los exámenes de diagnóstico del desarrollo durante las visitas de rutina para bebés a los 9, 18 y 24 o 30 meses de edad.
  3. Evaluaciones del desarrollo y médicas. Si los resultados de los exámenes de diagnóstico de su bebé no son normales, el profesional recomienda las evaluaciones del desarrollo y médicas. Estas pueden ser conducidas por el profesional de su bebé o por un neurólogo de niños. Este es un médico con capacitación especial en tratar trastornos del cerebro en bebés y niños.

No se demore en hablar con el pediatra si nota señales de advertencia en su bebé.

Lactancia: qué hacer cuando hay dificultades

17 de agosto, 2016 por Azalia

Mom calming crying baby

Antes de comenzar a amamantar a mí bebé había leído bastante sobre la lactancia. Aprendí mucho, pero no fue hasta que lo practiqué que realmente supe cómo hacerlo. Lactar al bebé es una destreza que requiere práctica. Y como toda principiante, tuve algunas dificultades, pero con la práctica y con algunos buenos consejos pude resolverlos y lactar con éxito, ¡por dos años y medio!

Hoy día tenemos mucha información y ayuda disponible en línea, por teléfono y de forma convencional- hablando con un consultor en lactancia o una mamá experta, entre otros. No se desanime y siga leyendo, verá que cada situación tiene una solución.

Pecho cogestionado o demasiado lleno. Es normal que haya momentos en los cuales sus senos se llenen de leche. Pero si es demasiado, estos se van a agrandar o a sentir congestionado. Pudieran sentirse sensibles o que le molestan. Esto le indica que debe amamantar o sacarse la leche, si su bebé no está consigo. Cuando logre vaciarlos, la molestia debe desaparecer. Si pasa tiempo lejos de su bebé considere usar regularmente un saca leche, para aliviar la congestión. Pero lo ideal es pueda amamantar, trate de no saltarse ninguna toma de leche de su bebé. Tome una ducha tibia o ponga unos paños tibios en los senos para ayudarle a expresar l aleche. Luego de amamantar debe ponerse unos paños fríos.

Dolor en los pezones. Esto puede ser común, especialmente los primeros días que está amamantando. Si sus pezones están agrietados es posible que deba cambiar la posición en la cual está amamantando. Asegúrese que su bebé se ha prendido correctamente. Si no lo está, debe separarlo (usando su dedo meñique para romper la succión del bebé) y volver a posicionarlo. Coloque unas gotas de leche materna en sus pezones, esto le ayudará a cicatrizarlos. Pregunte a su médico si puede usar cremas que venden para los pezones, que son compatibles con la lactancia.

Ductos tapados. Cuando esto ocurre los pechos se sienten muy duros en un área específica, enrojecidos o irritados. También puede sentir que no se vacían, aun cuando está lactando. Póngase una toalla húmeda con agua caliente o tome una ducha en agua tibia. Cuando amamante comience con el pecho que le molesta, aunque se sienta incomodo es importante que siga lactando para que se destape el ducto. Dese un masaje en el área que se siente dura mientras lacta. Trate de extraerse un poco de leche de forma manual. Hable con el médico si le da fiebre, escalofríos o mucho dolor.

Mastitis. Esto es una infección que puede ocurrir a consecuencia de tener los ductos tapados, no haber podido amamantar o si sus pechos están congestionados. Usted puede sentir un área muy sensible y dura, que se siente caliente y puede estar enrojecida. Además puede darle fiebre, escalofríos o dolor. En estos casos debe llamar al médico, es posible que le haga falta tomar un antibiótico. Usted debe seguir amamantando, la mastitis no afecta a su bebé o la leche, al contrario le ayuda a eliminar la infección. Evite usar un sostenedor muy ajustado.

No sé quede con dudas, ni se dé por vencida si tiene dificultades. Usted puede comunicarse con la Línea de Asistencia Nacional sobre la Lactancia Materna. Ellos hablan en español y pueden ofrecerle ayuda gratuita, con solo una llamada telefónica. Llame al 1-800-994-9662 y una experta podrá ayudarle.

Vacunación infantil: preguntas frecuentes

15 de agosto, 2016 por Azalia

Family with nurse

El tema de las inmunizaciones y su bebé puede traer consigo algunas preguntas. Estos son algunas de las preguntas más comunes que pueden surgir.

Mi bebé no recibió la vacuna que le tocaba este mes porque no había (o estaba enfermo), ¿cuándo se la deben poner?

Tan pronto como la vacuna esté disponible o su bebé se mejore deben aplicarle la vacuna que no recibió. Tenga en mente que este atraso en recibir una vacuna específica puede alterar el resto de las vacunas que reciba en esa serie. Es decir quizás la próxima dosis ya no le toque a los 4 meses, sino que le toque a los 5 meses. Hay un tiempo mínimo que se debe esperar entre una dosis y otra de una misma vacuna. Su proveedor de la salud le podrá dar detalles más específicos.

Estoy alarmada, a mi bebé le dieron una misma vacuna dos veces, ¿es esto peligroso?

Recibir una dosis “extra” de una vacuna, por lo regular, no debe causar problemas en su bebé. Lo ideal es que esto no suceda, pero si sucede no debe alarmarse. Siempre tenga la tarjeta de vacunación de su bebé consigo y pida que le expliquen que vacuna van a aplicarle a su bebé. Trate de estar al tanto de cual vacuna es la que le toca a su bebé, para que pueda estar alerta ante un posible error.  Con ciertas vacunas la recomendación es que so no hay evidencia de haberla recibido, hay que aplicarla, aunque usted piense que ya la recibió en el pasado. Hable con su profesional de la salud si tiene preguntas sobre este tema.

¿Es cierto que las vacunas pueden causar autismo?

No hay evidencia o estudios clínicos que hayan comprobado que las vacunas causan autismo. Las vacunas son seguras y necesarias para su bebé. Millones de bebés reciben vacunas cada año, mostrando la seguridad de las mismas. Las vacunas protegen a su bebé de enfermedades muy serias que pueden causar la muerte si ocurren, por ejemplo el tétano, tos ferina, hepatitis B, rotavirus, etc.

Mi bebé recibió la primera dosis de la vacuna contra la poliomielitis (Sabin) de forma oral, pero ahora le quieren dar su segunda dosis de forma inyectable, ¿eso está bien?

Sí, un bebé puede recibir la vacuna contra la polio inyectable o intramuscular, aún si recibió en el pasado la vacuna de la polio en gotas (oral). La recomendación que hace el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP, en inglés)  es que se use la vacuna de polio inyectable.

Son tantas las vacunas que debe recibir mi bebé, tengo temor que le cargue demasiado su sistema inmunológico.

Los bebés reciben muchas vacunas, pero las mismas contienen cantidades mínimas y purificadas de una parte del virus. Esta pequeña partícula no puede dar la  enfermedad al niño, pero si hace que el cuerpo la recuerde y que no se enferme con dicha enfermedad. Muchos expertos creen un bebé se expone a más bacterias y virus en el día a día (al usar chupete, biberón, juguetes etc.) que por la vacunación. Las vacunas no sobrecargan el sistema inmunológico del bebé.

Las vacunas son seguras y es la mejor forma de proteger a su bebé de enfermedades que son serias. Si tiene otra pregunta sobre las vacunas y su bebé, comuníquese con Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, (CDC, en inglés) llenando el siguiente formulario: https://wwwn.cdc.gov/dcs/