La NICU, el bebé, y la ansiedad de los padres

26 de junio, 2017 por Juviza

Mom kissing baby

Tener a su bebé en la unidad de cuidados intensivos neonatales (NICU, por sus siglas en inglés) puede causar mucha ansiedad. Puede ser estresante verlo en una incubadora o conectado a ciertos equipos de cuidado. Cuando su bebé está en la NICU, puede sentir muchos sentimientos distintos. Estos incluyen:

  • Angustia por la situación médica de su bebé. Especialmente si el bebé nació antes de tiempo por alguna complicación.
  • Tristeza porque su bebé está en el hospital y no en su casa como había planeado.
  • Sentirse culpable de que su bebé está en la NICU.
  • Frustración y sentirse incapaz porque no puede hacer más para ayudar a su bebé. Es normal tener muchas preguntas y querer tener respuestas concretas.

No cabe duda que todo padre pasando por esta experiencia espera con ansias el día que finalmente puedan llevarse a su bebé a casa. Pero la realidad es que puede haber triunfos y puede haber contratiempos. Tener un bebé en la NICU puede crear muchos altibajos emocionales. Esto puede contribuir a su ansiedad todavía más. Si usted y su pareja están pasando por esta situación, permítanse sentir todas las emociones que sienten. Pero deben recordar que necesitan cuidar de sí mismos también y cuidar de su salud emocional.

Busquen apoyo, ya sea a través de un profesional de la salud (como un terapista o una trabajadora social) o a través de grupos de apoyo. Pregunten al personal de la NICU si hay grupos de apoyo formal en el hospital o en el área cerca del hospital. También pueden preguntar sobre los padres que ya han pasado por la experiencia de tener un bebé en la NICU. Muchas veces ellos están disponibles a hablar sobre la experiencia. Aunque este tipo de apoyo es informal, puede ayudar bastante.

Las migrañas y el embarazo

23 de junio, 2017 por Azalia

dolor de cabeza o migrana

Muchas madres se quejan de los dolores de cabeza durante el embarazo. Esta molestia obedece frecuentemente a los cambios hormonales y aumento del volumen y circulación de la sangre. Pero hay veces que el dolor se convierte en una migraña, lo cual es un dolor muy fuerte.

La migraña puede causar palpitaciones en un lado de la cabeza. Pudiera estar acompañada de náuseas o vómitos y una extrema sensibilidad a la luz, al sonido o algunos olores. Algunas migrañas van precedidas o acompañadas por destellos de luz, dificultad en ver, o quisquilleo en los brazos o piernas, diarrea, y un mareo que puede ir seguido por un desmayo. La migraña puede durar varias horas o inclusive días. Algunas mujeres sufren de migrañas por primera vez durante el primer trimestre del embarazo, o se hacen más fuertes, posiblemente debido a los cambios hormonales en su organismo. Generalmente los ataques son menos frecuentes en las etapas finales de la gestación.

Qué puede hacer:

• Trate de dormir lo suficiente. No dormir lo necesario, o al contrario dormir demasiado, puede desencadenar una migraña. Trate de acostarse y levantarse a la misma hora todos los días.
• Trate de evitar las situaciones de tensión, las cuales pueden provocar una migraña. Aprenda a reducir el estrés, por ejemplo haciendo técnicas de relajación y meditación. Después de hablar con su doctor, considere hacer yoga para embarazadas. Dedique un tiempo cada día a hacer algo que la relaje como leer, darse un baño en la tina (no demasiado caliente), caminar un poco.
• Considere hacerse un masaje, lo cual alivia la tensión y le ayuda a dormir bien.
• Si siente que le va a venir una migraña, retírese a un cuarto silencioso y oscuro. Coloque una bolsa con hielo envuelta en una toalla en la nuca. Aplique presión suave sobre las zonas de la cabeza que le duelen.
• Después de verificar con su doctor que sea seguro, haga un poco de ejercicio diariamente. Esto alivia la tensión.
• Logre un peso adecuado antes de concebir. Además de representar un problema para el embarazo, la obesidad es un factor de riesgo para las migrañas.
Hable con su doctor acerca de los medicamentos que puede tomar para aliviar el dolor. Algunos pueden no ser seguros para su embarazo o durante la lactancia.

Comuníquese de inmediato con su proveedor de cuidados prenatales si:

• El dolor es repentino y explosivo.
• Está acompañado de fiebre y rigidez en el cuello.
• A usted se le nubla la vista, ve doble, tiene dificultad al hablar, se siente confusa o débil, siente somnolencia o entumecimiento de los miembros.
• Sucede después de caerse o golpearse la cabeza

Si siente un dolor de cabeza fuerte por primera vez en el segundo o tercer trimestres llame de inmediato a su doctor. Éste puede ser indicio de una preeclampsia.

Problemas de coagulación sanguínea y el embarazo

21 de junio, 2017 por Azalia

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Cuando nos damos un golpe y se produce sangrado, nuestro cuerpo detiene el sangrado activando el proceso de coagulación sanguínea. La coagulación nos ayuda a que no se pierda la sangre de nuestro cuerpo, es un proceso fundamental. Pero hay veces que el proceso de coagulación de sangre tiene problemas y esto causa que  los coágulos de sangre bloquean parcial o completamente el flujo de sangre en un vaso sanguíneo, como una vena o arteria. Eso puede causar daño a los órganos del cuerpo e incluso la muerte.

En el embarazo el cuerpo se prepara para la posible pérdida de sangre en el parto y el nacimiento, por eso la sangre se coagula más fácilmente. Esto es normal, pero cuando una mujer está embarazada y tiene otros factores que alteran la coagulación, entonces puede haber problemas. Por ejemplo:

  • Tener ciertas condiciones de salud, como una trombofilia, coagulación intravascular diseminada (DIC), alta presión arterial, o tener sobrepeso u obesidadLa coagulación intravascular diseminada causa que se formen coágulos de sangre en los vasos sanguíneos pequeños, lo cual puede resultar en sangrado grave. Ciertas complicaciones del embarazo y del parto (como la placenta accreta), cirugía, sepsis (infección de la sangre) y cáncer pueden causar coagulación intravascular diseminada. Algunas mujeres que tiene historial médico familiar de estos problemas también puede aumentar sus probabilidades de tener coágulos de sangre.
  • Tomar ciertos medicamentos, como pastillas anticonceptivas u hormonas de estrógeno. Estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de coagulación. Si ha tenido problemas con los coágulos de sangre o las trombofilias, o tiene un historial familiar de esos trastornos, las pastillas anticonceptivas pueden no ser seguras para usted. Hable con su profesional de la salud sobre otras opciones para el control de la natalidad.
  • Fumar. El fumar daña el revestimiento de los vasos sanguíneos, lo cual puede resultar en la formación de coágulos de sangre.
  • Tener una cirugía, como una cesárea. La Asociación Americana de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) recomienda que los profesionales de la salud ayuden a prevenir coágulos de sangre en la mujer durante la cesárea, por ejemplo al usar dispositivos de compresión que ponen presión sobre las piernas para ayudar a mantener la circulación de sangre durante la cesárea.
  • Estar deshidratada. Esto significa no tener suficiente agua en su cuerpo. La deshidratación puede estrechar los vasos sanguíneos y hacer que la sangre se espese, lo cual puede aumentar las probabilidades de coágulos de sangre.
  • No moverse mucho. Quizás no pueda moverse porque debe hacer reposo en cama durante el embarazo o se está recuperando de una cirugía o un accidente. Quedarse quieta durante períodos largos puede dar lugar a una mala circulación de sangre, que la hace más propensa a tener coágulos de sangre. Incluso estar sentada durante largo tiempo, como cuando viaja en automóvil o en avión, puede aumentar el riesgo de tener un coágulo de sangre.

Si usted tiene cualquiera de estos factores de riesgo y está embarazada, hable con su profesional de la salud acerca de los coágulos de sangre y como evitar complicaciones en el embarazo. Tenga en cuenta los siguientes síntomas y vaya al hospital o visite a su doctor si ocurren: falta de aliento, dolor en el pecho, dolor persistente en las piernas e hinchazón o enrojecimiento en la pierna.

Sobre la anemia falciforme

19 de junio, 2017 por Azalia

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La falcemia o  anemia falciforme, es una enfermedad hereditaria. En la falcemia los glóbulos rojos tienen una forma diferente, lo cual causa una serie de problemas. Normalmente, los glóbulos son redondos y flexibles y se desplazan fácilmente por los vasos sanguíneos. En la anemia falciforme, los glóbulos rojos tienen la forma de la letra “C” o de media luna. Esto hace que los mismos se endurezcan y se atasquen en los vasos sanguíneos pequeños, interrumpiendo la irrigación sanguínea. Esto puede causar fuertes dolores y daños en los órganos.

Los glóbulos rojos falciformes mueren y se descomponen más rápidamente que los glóbulos sanos. Esto produce una forma de anemia conocida como anemia drepanocítica. Otras complicaciones pueden ser ictericia, infecciones graves, hinchazón de los pies y manos, problemas de visión y accidentes cerebrovasculares.

Hay una diferencia entre sufrir de anemia falciforme o falcemia (“sickle cell disease”, en inglés) y tener el rasgo de la anemia falciforme (“sickle cell trait”, en inglés). La persona que tiene anemia falciforme, todos los glóbulos rojos de la sangre tienen la forma de media luna. En el caso del rasgo, algunos de los glóbulos rojos tienen esta forma, pero en mucho menor cantidad que la persona con la falcemia. Por lo general, las personas con el rasgo de la anemia falciforme son tan saludables como quienes no tienen anemia falciforme y no desarrollan la enfermedad propiamente dicha.

La probabilidad de que su hijo herede el rasgo de la anemia falciforme o sufra de la anemia en sí depende del tipo de anemia que usted o su pareja tenga. Ustedes pueden hablar de este tema con su profesional de la salud en la visita de preparación para el embarazo. También pueden consultar a un asesor en genética, quien les aclarará todas sus dudas al respecto. Si usted sufre de anemia falciforme, con un buen cuidado prenatal es muy posible que tenga un embarazo sano.

Cuando el bebé nace con sífilis

16 de junio, 2017 por Azalia

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Recientemente se ha visto un aumento en los casos de sífilis congénita (cuando la madre infecta al bebé durante el embarazo) en los EE.UU.  Aunque no se sabe exactamente porque hay más casos que antes, una cosa si sabemos, la sífilis es una infección totalmente curable. Pero hay que detectarla con una prueba de sangre para poder curarla a tiempo. Toda mujer embarazada necesita hacerse la prueba de sífilis para ayudar a prevenir esta infección en el bebé.

La sífilis congénita puede causar serios problemas de salud de por vida para el bebé. También puede causar la muerte del bebé durante el embarazo y después del parto. Un bebé con sífilis congénita puede parecer sano al nacer, pero la sífilis puede ocasionar complicaciones de salud más tarde en la vida si no se lo trata de inmediato. Las complicaciones dependen del tiempo que la mujer pasó infectada con sífilis durante el embarazo y si se trató y en qué momento se trató.

Los siguientes problemas puede ocurrir cuando un bebé se infecta con sífilis en el embarazo:

Después del nacimiento la sífilis congénita puede causar los siguientes problemas:

  • Muerte neonatal. Sucede cuando el bebé muere en los primeros 28 días de vida.
  • Fiebre
  • Problemas con el bazo y el hígado, incluyendo ictericia y hepatoesplenomegalia (cuando el hígado y el bazo están hinchados).
  • Anemia. La anemia es cuando su bebé no tiene suficientes glóbulos rojos sanos para transportar oxígeno al resto del cuerpo.
  • Una erupción en la boca, los genitales (también llamados órganos sexuales) o el ano, o bien en las plantas de los pies, en las manos y en la cara.
  • Secreción o goteo de la nariz
  • Meningitis. Esta es una infección que produce hinchazón en el cerebro y médula espinal.

Cuando se descubre que el bebé tiene sífilis congénita el profesional de la salud pudiera tratarlo con un antibiótico llamado penicilina. En algunos bebés, la sífilis congénita puede curarse por completo. Otros bebés pueden necesitar tratamiento para afecciones de salud causadas por la infección.

La mayoría de las veces las personas no se dan cuenta que tienen sífilis. De hecho un hombre puede pasarle sífilis a una mujer y ella no se da cuenta. Por ello tanto la mujer como la pareja necesitan hacerse análisis, una o varias veces, en el embarazo. La sífilis congénita es totalmente prevenible. Usted puede proteger a su bebé de la infección protegiéndose a sí misma de la infección.

Estas son las formas de protegerse a sí misma y a su bebé de la sífilis:

  • No tenga sexo o si tiene sexo, tome precauciones. Tenga relaciones íntimas con una sola persona que, a su vez, no tenga otras parejas sexuales. Si no está segura si su pareja tiene una enfermedad de transmisión sexual, use un anticonceptivo o método barrera.
  • Vaya a todos sus chequeos prenatales aunque se sienta bien. Muchos casos de sífilis suceden en las mujeres que no se hacen los chequeos prenatales regulares. Su profesional puede hacerle un análisis de sangre para ver si tiene la infección.
  • Hágase una prueba y reciba tratamiento. Si cree que puede tener sífilis, avise a su profesional de la salud de inmediato. Le podrá hacer un análisis y comenzar el tratamiento si está infectada. Cuanto antes se trate, menos probable será que usted y su bebé tengan complicaciones de la infección.
  • Pida a su pareja que se haga un análisis y se trate la sífilis. Si usted se hace el tratamiento contra la sífilis, ya no estará infectada. Pero si su pareja está infectada, usted puede contagiarse otra vez. A eso se lo llama reinfección. Pida a su pareja que se haga un análisis y se trate la sífilis para protegerle a usted de la infección y reinfección.