Control preconcepcional de la salud

15 de Mayo, 2012 por Catalina

El 14 de mayo, los Centros para el Control y Prevención de la Enfermedades (CDC, sus siglas en inglés) celebró el día del control rutinario de la salud de la mujer. La víspera se ha celebrado el día de las madres, lo cual nos recuerda la importancia de un control de salud completo antes de buscar un embarazo.

Este control preconcepcional le permite al profesional de la salud hacer una revisión completa de su organismo e identificar los riesgos que ponen en peligro su salud y la de su futuro bebé. Éstos son los temas importantes de los cuales hablará con la persona que supervisará su embarazo:

• El historial médico familiar: éste incluye la información médica suya, de su pareja y de los familiares de ambos. Si hay ciertos defectos de nacimiento en las familias, es posible que su doctor le recomiende ver a un asesor en genética.
• Condiciones médicas: su profesional de la salud le explicará cómo una condición médica que Ud. tenga puede afectar su embarazo: y viceversa, como su embarazo puede afectar esta condición. Si usted tiene ciertas enfermedades como lupus, diabetes, o alta presión arterial, puede ser que necesite cuidados especiales durante el embarazo.
• Los medicamentos que usted toma: su profesional de la salud evaluará cualquier medicamento que usted esté tomando. Éstos incluyen los medicamentos con receta, sin receta, remedios a base de hierbas y suplementos nutricionales. No es seguro usar algunos de estos productos durante el embarazo.
• Las vacunas que puede necesitar en caso de no tener inmunidad: Si usted no está segura si es inmune, puede pedir un análisis de sangre para averiguarlo. Si necesita recibir una vacuna, espere al menos un mes antes de intentar quedar embarazada.
• Su peso: es muy importante que la mujer tenga el peso adecuado a su estatura antes de concebir. Estar baja de peso, tener sobrepeso, o ser obesa son riesgos para su salud y la de su futuro bebé. 

Recuerde que una visita al dentista forma parte del cuidado de la salud preconcepcional. Las infecciones en la boca pueden poner al riesgo el embarazo. Un buen control preconcepcional le permitirá prepararse adecuadamente antes de concebir.

Alergias a alimentos

14 de Mayo, 2012 por Azalia

Esta semana, del 13-19 de mayo, se dedica a crear conciencia sobre las alergias a los alimentos. Por razones que aun no se comprenden, hoy día existen más alergias a alimentos que en décadas pasadas. Un ejemplo de ello son las alergias a los maníes (cacahuetes), que se ha duplicado en la última década. Otros alimentos que frecuentemente causan alergias son: leche, huevos, pescados, mariscos, trigo y soja.

Una reacción alérgica se produce cuando el sistema inmunológico de la persona afectada reacciona al alimento que consumió. La reacción puede muy severa y producir un choques anafiláctico (dificultad para respirar y pérdida del conocimiento.) Una reacción anafiláctica puede ser fatal, por ello requiere de asistencia médica inmediata. Otros síntomas menos severos que pueden ocurrir cuando se produce una reacción alérgica a un alimento son:

  • Cosquilleo en la boca
  • Urticaria (pequeños bultos en la piel que pican)
  • Inflamación de la lengua y de la garganta
  • Dolores abdominales
  • Vómitos y/o diarrea

Si usted o alguien que usted conoce padece de alergias a los alimentos, la única forma de prevenir una reacción es evitando consumir el alimento. SIEMPRE debe leer la etiqueta de los alimentos. Si va a comer fuera, pregunte sobre los ingredientes que usan y debe dejar saber el tipo de alergia que tiene. Si usted está embarazada o busca estarlo, debe ser aun más precavida, por lo serio de estas reacciones. Como las alergias suelen ser hereditarias, debe ser cautelosa al introducir alimentos a la alimentación de su futuro bebé. Aprenda sobre las alergias a los alimentos y discuta este tema con su profesional de la salud.

La vacuna contra la enfermedad por Hib

11 de Mayo, 2012 por Catalina

La enfermedad por Hib es una enfermedad muy peligrosa causada por la bacteria Haemophilus influenzae tipo b (Hib). Se evita con una vacuna. Los niños se deben poner tres o cuatro dosis:

• Una dosis a los 2 meses
• Una segunda dosis a los 4 meses
• Para algunas marcas de la vacuna, una dosis a los 6 meses
• Una dosis final entre los 12 y 15 meses de edad

Los bebés y los niños menores de 5 años son los que tienen un mayor riesgo de contraer la enfermedad por Hib. Ésta causa diferentes complicaciones, según la parte del cuerpo afectada. El tipo más común de enfermedad por Hib es la meningitis, una infección de las membranas que cubren el cerebro y la espina dorsal. El niño puede convulsionar, tener náuseas severas, y rigidez del cuello. Otras consecuencias de la enfermedad por Hib pueden ser una inflamación de la garganta que dificulta respirar; infecciones en las articulaciones, la piel y los huesos; o una neumonía (infección pulmonar).

La mayoría de los niños afectados necesitan ser hospitalizados. Aun si reciben tratamiento, 1 de cada 20 niños con meningitis por Hib muere. Hasta 1 de cada 5 niños que sobreviven la meningitis por Hib sufrirá daños cerebrales o quedará sordo.

La Hib se transmite cuando una persona infectada tose o estornuda. El contagio de la Hib es común entre familiares y en los centros de cuidado de niños. Por esto es importante que todas las personas que tengan contacto con su pequeño tengan esta vacuna. Pero la mejor forma de protegerlo es que él mismo tenga su vacuna contra la enfermedad por Hib al día. Es muy raro que un niño que se haya vacunado se contagie.

Si Ud. tiene alguna pregunta acerca de las vacunas para su bebé, hable con su pediatra.

Fuente; CDC: http://www.cdc.gov/vaccines/vpd-vac/hib/fs-parents-sp.html

La preeclampsia: La historia de una abuelita

10 de Mayo, 2012 por nacersano

Mayo es el Mes de Concienciación sobre la Preeclampsia, una condición caracterizada por alta presión arterial durante el embarazo. La entrada de hoy es de parte de Lucy Pérez de la Fundación para la Preeclampsia. Es su historia personal al enfrentar las consecuencias de esta condición como abuelita.

“Soy una abuela muy orgullosa de dos niños, pero solamente tengo la felicidad de ver a uno crecer. Layla nació prematura hace cuatro años por cesárea. A pesar de la hinchazón en la cara, pies y manos de mi nuera, y su alta presión, mi nuera nunca fue diagnosticada con preeclampsia. De manera que sin miedo alguno mi hijo y nuera decidieron tener otro hijo.

A través del embarazo se había quejado de varias cosas: dolores de cabeza, visión borrosa, dolor de  estómago, hinchazón de la cara, pies y manos y dolores abdominales severos. Cada vez que sentía algo mal iba a su OB/GYN. Se le dijo que ella y su bebé estaban bien y  la enviaron a su casa como si fuera una mamá primeriza que exageraba.

El 4 de octubre me llamó a que pasara por su casa ya que estaba teniendo contracciones leves. Yo me quedé en casa cuidando a mi nieta hasta que la dormí mientras le decía que mañana conocería a su hermanito. Ella muy emocionada decía lo feliz que estaba y cómo lo iba a cuidar, darle de comer y darle muchos besos. Una hora luego recibí la llamada que nunca olvidaré: “Ma’ ven al hospital ahora, perdimos al bebé. Los doctores no encuentran sus latidos.” Todo lo que recuerdo es haber envuelto a  mi nieta en una sábana y salir corriendo en mi bata. Todo el camino oré. Oré como nunca en mi vida lo había hecho. No paré de hacerlo. Incluso me decía que los milagros ocurrían en todos lados en todo momento. También le dije a mi hijo que orara; le dije que todavía había esperanza, que hay esperanza hasta que el niño salga.

Los doctores nos dijeron que la presión de mi nuera  estaba demasiado alta, su vida corría riesgo. Teníamos que calmarla lo más pronto posible para poder hacer la cesárea de emergencia o perderíamos a mi nuera también. ¿Cómo calmas a una madre que acaba de enterarse que perdió a su hijo antes de nacer?

Mi nieto no volvería con nosotros a casa. En ese momento escuchamos acerca de la preeclampsia por primera vez. Perdimos a nuestro bebé, Scottie Jordan Cartagena, por abrupción placentaria severa, lo cual fue causado por la preeclampsia a las 35 semanas. Tenía una cara hermosa como la de su hermanita mayor. Él era perfecto; lo único que tenía que hacer era respirar. Le pedí a Dios que le diera vida a cambio de la mía. Lo tuve en mis brazos, le quite la sábana y le conté todos los deditos de los pies y de las manos. Le dije lo mucho que lo queríamos y lo amábamos, que nunca lo olvidaría y que cuando me preguntaran cuántos nietos tengo siempre lo tendría a él en la cuenta.

Yo perdí al padre de mi hijo, perdí a mucha gente amada en septiembre 11, pero nada me había preparado para la  pérdida de mi nieto. Durante mi luto buscaba entender lo que había ocurrido. Encontré en el internet la “Preeclampsia Foundation”. Ahí aprendí a profundidad los síntomas de la preeclampsia y lo que le podría causarle a una mujer embarazada. Lamentablemente vi que mucha gente sabía lo que estaba pasando por mi vida en ese momento. Además de eso encontré la fuerza para hacer algo positivo que honraría la memoria de mi nieto. Me hice voluntaria para coordinar la primera caminata contra la preeclampsia, “1st NYC Promise Walk for Preeclampsia”, para  así crear conciencia sobre lo que es preeclampsia. Si yo pudiera ayudar a una familia que atraviesa por esta situación terrible, la muerte de mi nieto no sería en vano. Por favor únase a nosotros el 9 de junio del 2012 de 12:00 a 4:00 p.m. Para más detalles visítenos a www.promisewalk.org/newyorkcity.”

Lupus

9 de Mayo, 2012 por Catalina

Los trastornos autoinmunitarios son desórdenes en los cuales los glóbulos blancos, las células que nos protegen de una infección, atacan por error el tejido sano del cuerpo. Uno de estos desórdenes es el lupus (también llamado lupus eritematoso sistémico). Afortunadamente, si usted tiene lupus, con la atención médica adecuada puede tener un embarazo sano.

Los síntomas de esta condición incluyen hinchazón o dolor en las articulaciones, dolor muscular, sarpullido en la piel, fiebre, cansancio, y dolor del pecho al respirar hondo. En la visita preconcepcional su doctor puede hacer ciertas pruebas para verificar si usted tiene lupus.

Es importante que usted controle su lupus antes de concebir y durante el embarazo. Este desorden puede aumentar el riesgo de sufrir de preeclampsia y de tener un nacimiento prematuro, aborto espontáneo o nacimiento sin vida. Si controla su enfermedad durante al menos 6 meses antes del embarazo, es menos probable que tenga complicaciones. Por esto debe discutir este tema con su doctor bastante antes de concebir. El lupus puede tratarse con varios medicamentos. Hable con su doctor sobre los medicamentos que está tomando antes de quedar embarazada. Quizás le cambie el medicamento una vez conciba.

La mayoría de los bebés cuyas madres tienen lupus son sanos. Pero el bebé puede sufrir de una condición llama lupus neonatal, que causa sarpullido y problemas en la sangre. Suele desaparecer para los 6 meses de edad. Puede sufrir un bloqueo cardíaco y necesitar un marcapasos.

Si sufre de lupus, por lo general la deben atender un obstetra especializado en embarazo de algo riesgo y un reumatólogo. Lo más probable es que su bebé nazca sano, pero le convendría planear dar a luz en un hospital equipado para atender a bebés prematuros o enfermos. Lo mejor que puede hacer es, con la ayuda de su doctor, prepararse con suficiente anticipación antes de concebir, practicar un cuidado prenatal óptimo y asegurarse de que su pediatra esté listo para cualquier eventualidad.