La transición de su bebé de la NICU al hogar

31 de julio, 2015 por Azalia

 

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Si su bebé lleva cierto tiempo hospitalizado, estará ansiosa por tenerlo en su casa. Usted puede tener una mezcla de alegría y de temor. Eso es normal. Ambos deben estar preparados para esta transición.

Una vez que su bebé alcance estos hitos, estará más cerca del día en que podrá irse a casa:

  • Puede mantener su propia temperatura corporal
  • Duerme en una cuna y no en la incubadora
  • Se alimenta adecuadamente del pecho o biberón (aunque algunos se van a casa con alimentación por sonda)
  • Aumenta de peso sistemáticamente
  • Respira por sí solo

Para ayudarle a prepararse para irse a casa con su bebé y cuidarlo tiempo completo, el personal de la NICU le asistirá para que se sienta cómoda dando de comer, vistiendo y bañando a su bebé. Le enseñarán a:

Cuanto más practique cuidar a su bebé mientras está en el hospital, más fácil será cuando lo lleve a casa. Antes de irse a casa con su bebé, aprenda a administrar la reanimación cardiopulmonar infantil (CPR).

El equipo de profesionales del hospital, incluyendo a la enfermera principal de su bebé, le ayudará a planear el alta de su hijo. Este equipo le recomendará los especialistas o servicios comunitarios que puedan necesitar, incluidas compañías de equipos y suministros. La trabajadora social o el supervisor de casos del hospital con frecuencia pueden ayudar a disponer las entregas de equipos, pagos y otros asuntos importantes.

Si su bebé está casi listo para marcharse a casa, pero no por completo, se le puede trasladar a una sala de cuidados menos agudos o de cuidados intermedios. Aunque esté feliz de que su bebé se está mejorando, quizás se sienta un poco nerviosa de dejar al personal y rutinas conocidas de la NICU. La visita a la sala de cuidados intermedios antes del traslado de su bebé puede ayudar a aliviar sus inquietudes.

Compartir la habitación

Es posible que cuidar a su bebé por sí sola la ponga nerviosa. Muchos hospitales le dan la oportunidad de compartir la habitación con su bebé por una o dos noches antes de marcharse a casa. Con frecuencia a los padres les resulta una forma útil de prepararse para regresar a casa con su bebé.

Uno o ambos padres pueden quedarse con el bebé y encargarse de su cuidado. Pero la enfermera está cerca para responder preguntas, si es que surgen.

Un último chequeo antes del alta

Antes del gran día, es posible que se le hagan algunas pruebas finales a su bebé, como análisis de sangre y una prueba de la audición. También es posible que se le haga al bebé una “prueba del asiento de seguridad para el vehículo”. Se chequeará el corazón y la respiración de su bebé mientras está sentado en el asiento de seguridad para confirmar que la posición en el asiento no le represente riesgo. Una vez recibidos los resultados de esas pruebas y cuando el bebé esté listo para el alta, ¡finalmente podrá regresar a casa con él!

Nutrientes importantes en el embarazo

29 de julio, 2015 por Azalia

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Todos los nutrientes son importantes, pero hay seis de ellos que juegan un papel clave en el desarrollo y crecimiento de su bebé durante el embarazo.

Ácido fólico

El ácido fólico es una vitamina B, si usted lo toma antes y durante el comienzo del embarazo, puede ayudar a prevenir defectos de nacimiento del cerebro y la médula espinal llamados defectos del tubo neural. Algunos estudios muestran que tomar ácido fólico también podría ayudar a prevenir defectos cardíacos y el labio leporino y hendidura palatina.

Durante el embarazo, tome todos los días una vitamina prenatal que tenga 600 microgramos de ácido fólico. Antes del embarazo usted necesita 400 microgramos de ácido fólico al día.

Buenas fuentes alimentarias son:

  • Algunas harinas, panes, cereales y pastas tienen ácido fólico añadido. Busque las palabras “fortificado” o “enriquecido” en la etiqueta del producto.
  • Otras fuentes: vegetales de hojas verde, como la espinaca y el brócoli, lentejas y frijoles (habichuelas) y jugo de naranja

Hierro

El hierro es un mineral. Su cuerpo usa el hierro para elaborar hemoglobina, una proteína que ayuda a transportar oxígenos desde sus pulmones hasta el resto del cuerpo. Usted necesita el doble de hierro cuando está embarazada que antes del embarazo. Este le ayuda a producir más sangre para poder transportar oxígeno al bebé. Su bebé necesita hierro para producir su propia sangre.

Durante el embarazo, usted necesita 27 miligramos de hierro todos los días. La mayoría de las vitaminas prenatales tiene esa cantidad.

Buenas fuentes alimentarias son:

  • Carnes, aves y pescados bajos en grasa
  • Panes, cereales y pastas con hierro añadido (revise la etiqueta del producto)
  • Vegetales de hojas verde
  • Frijoles, nueces, pasas y frutas secas

Calcio

El calcio es un mineral que ayuda a que los huesos, el corazón, los músculos y los nervios de su bebé se desarrollen. Durante el embarazo, usted necesita 1,000 miligramos de calcio todos los días. No es aconsejable que tome 1,00o miligramos de calcio de una sola vez, porque su cuerpo no lo puede absorber en esta cantidad. Es mejor que consuma unos 300-600 mg en su vitamina prenatal o suplemento de calcio. Idealmente debe completar el resto con los alimentos. Buenas fuentes alimentarias son:

  • Leche, queso y yogur
  • Brócoli y col rizada
  • Jugo de naranja con calcio añadido (revise la etiqueta del producto)

Si usted no ingiere suficiente calcio, el cuerpo se lo saca de sus huesos para dárselo a su bebé. Esto puede causar condiciones de salud, como osteoporosis, más tarde en la vida.

Vitamina D

La vitamina D ayuda a su cuerpo a absorber calcio. También ayuda a que los nervios, músculos y el sistema inmune funcionen bien. Su bebé necesita vitamina D para ayudar al crecimiento de sus huesos y dientes.

Durante el embarazo, usted necesita 600 UI (unidades internacionales) de vitamina D todos los días. Usted puede obtener esta cantidad al tomar su vitamina prenatal y comiendo alimentos que tienen vitamina D. Buenas fuentes alimentarias son:

  • Pescados con contenido graso, como el salmón
  • Leche y cereales con vitamina D añadido (revise la etiqueta del producto)

Su cuerpo también produce vitamina D cuando su piel está en contacto con los rayos solares. Pero tomar demasiado sol puede resultar en el envejecimiento prematuro de la piel y cáncer, por lo que es bueno obtener su vitamina D de los alimentos o su vitamina prenatal.

DHA

DHA es el ácido docosahexaenoico. Es un tipo de grasa que pertenece al grupo de ácido graso omega 3, que ayuda con el crecimiento y el desarrollo. Durante el embarazo, usted necesita 200 miligramos de DHA todos los días para ayudar al cerebro y los ojos del bebé a desarrollarse. No todas las vitaminas prenatales contienen DHA. Pregúntele a su profesional de la salud si necesita tomar un suplemento de DHA. También puede comer alimentos con DHA. Buenas fuentes alimentarias son:

  • Pescados bajos en mercurio, como el arenque, trucha, anchoas, y el halibut. Durante el embarazo, coma de 8 a 12 onzas de esos tipos de pescados por semana.
  • Jugo de naranja, leche y huevos con DHA añadido (revise la etiqueta del producto).

Yodo

El yodo es un mineral que su cuerpo necesita para elaborar las hormonas de la tiroides. Usted necesita yodo durante el embarazo para ayudar al desarrollo del cerebro y el sistema nervioso del bebé. El sistema nervioso (cerebro, médula espinal y nervios) ayudan a que su bebé se mueva, piense y sienta. Durante el embarazo, usted necesita 220 microgramos de yodo todos los días. No todas las vitaminas prenatales contienen yodo, por lo que debe asegurarse de comer alimentos que lo contengan. Pregúntele a su profesional de la salud si necesita tomar un suplemento de yodo.

Buenas fuentes alimentarias son:

  • Pescado
  • Leche, queso y yogur
  • Panes y cereales enriquecidos o fortificades (revise la etiqueta del producto)
  • Sal yodada (sal con yodo añadido; revise la etiqueta del producto)

 

La prevención de la hepatitis B y el embarazo

27 de julio, 2015 por Catalina

La hepatitis B es una enfermedad causada por un virus. La misma puede ser peligrosa en el embarazo. Por eso es importante que a toda mujer embarazada se le haga una prueba de hepatitis B. Si la prueba da un resultado positivo, quiere decir que hay riesgo de que el bebé se contagie con la hepatitis B. Para evitar pasarle este virus al bebé, el doctor o profesional de la salud puede darle a la mujer embarazada algunos medicamentos y al bebé se le aplica unas vacunas tan pronto nace. Si no se toman las medidas de precaución adecuadas, es casi seguro que el bebé se contagie y padezca hepatitis crónica, una condición seria y peligrosa.

Usted puede prevenir contagiarse al tener relaciones sexuales con una sola persona que no esté infectada. Otra forma de contagio es por el contacto con sangre infectada. Esto puede ocurrir al compartir artículos de cuidado personal como cortauñas, cepillos de dientes o cuchillas de afeitar. La exposición a una cortadura o herida de una persona con hepatitis B también es un riesgo. El contagio puede ocurrir cuando personas comparten agujas para inyectarse drogas ilegales.

La mejor forma de evitar el contagio es vacunarse. Si no tiene esta vacuna al día, aplíquesela antes de concebir. Si ya está embarazada, puede ser que su profesional de la salud se la recomiende si usted tiene algunos factores de riesgo. Esta vacuna se fabrica con virus inactivados y no presenta un riesgo para el bebé. Los síntomas de la hepatitis B son:

  • Orina oscura
  • Fatiga
  • Ictericia: color amarillo de la piel y del blanco de los ojos
  • Fiebre baja
  • Pérdida del apetito
  • Náusea y vómitos
  • Dolor en la parte superior de abdomen

Si sospecha que puede tener esta infección, hable con su profesional de la salud. Él puede hacerle un examen de sangre en su primera visita prenatal para verificar si se ha contagiado.

La mayoría de las personas con hepatitis B se mejoran y posiblemente no necesiten tratamiento. Pero si usted tiene la infección crónica de hepatitis B, posiblemente necesite recibir medicamentos para combatir el virus. Si está infectada, puede contagiar al bebé durante el parto, ya sea vaginal o una cesárea. Alrededor de 9 de cada 10 bebés infectados al nacer desarrollan un trastorno de salud a largo plazo llamado infección crónica de hepatitis B. Eventualmente pueden desarrollar una enfermedad grave del hígado incluyendo cáncer.

A todo bebé al nacer se le aplica la primera dosis de la vacuna contra la hepatitis B. Si usted tiene hepatitis B, también le aplicarán al bebé una inyección de inmunoglobulina hepatitis B (HBIG). Esta inmunoglobulina es un refuerzo para el sistema del bebé y le ayuda a combatir el virus. Estas dos inyecciones se deben aplicar en las primeras 12 horas después de nacido.

También es muy importante que el bebé reciba todas las dosis de la vacuna. Su profesional de la salud le dirá cuándo se deben aplicar. La última dosis se aplica entre los 12-18 meses.

Si usted tiene hepatitis B, entre 1 a 2 meses después de que el bebé reciba su última dosis de la vacuna, su pediatra le hace una prueba de sangre. Así comprueba que tiene la protección que necesita y que no haya desarrollado hepatitis B. No deje de llevar a su bebé a este control.

Usted puede amamantar a su bebé si tiene hepatitis B. El virus no se transmite en la leche materna. Pero no mastique ningún alimento antes de dárselo a su bebé ya que usted puede tener gotas de sangre en su boca.

 

Preeclampsia y sus retos a largo plazo

24 de julio, 2015 por nacersano

 

HH4M
De seguro ha escuchado acerca de la preeclampsia y cómo puede afectar el embarazo si sucede. Pero, ¿sabía usted que si tuvo preeclampsia corre riesgo de sufrir  enfermedad cardiovascular más tarde en su vida? No se sabe exactamente por qué, pero hay ciertos pasos que se pueden tomar que podrían reducir el riesgo de enfrentar esos retos a largo plazo. De hecho, hay una nueva investigación cuya meta es ayudar a las mujeres que tuvieron preeclampsia a mejorar sus hábitos de salud.

Esta investigación, que se llama Heart Health 4 Moms (Salud Cardíaca para las Mamás), se llevará a cabo en línea y se centra en mejorar los comportamientos saludables a largo plazo de las nuevas madres que recientemente han tenido preeclampsia. Para participar, tiene que vivir en uno de los 50 estados de los EEUU o uno de los territorios de los EEUU y tener un celular (smartphone) o tableta con internet para ser elegible. La investigación está realizada por las doctoras Ellen Seely y Janet Rich-Edwards del Brigham and Women’s Hospital en Boston, una filial de la Escuela de Medicina de Harvard, y en colaboración con la Fundación de Preeclampsia.

Si recién tuvo preeclampsia y desea participar, visite HH4M.org para aprender más. Estará ayudando a muchas otras mamás a mejorar su salud.

Cómo ayudar a su bebé a aliviar el hipo

22 de julio, 2015 por Catalina

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A todos los bebés le da hipo en algún momento. Inclusive algunos bebés tienen hipo dentro del vientre de mamá. Las mujeres embarazadas pueden percibir el hipo como pequeños espasmos en el vientre. No es un tema que deba preocuparle.

El hipo se produce porque hay una contracción involuntaria del diafragma. Éste es el músculo entre la parte inferior del pecho y el abdomen, que ayuda a la respiración. El sonido característico del hipo obedece a que las cuerdas vocales se cierran súbitamente.

En la mayoría de los casos el hipo en el bebé obedece a que traga mucho aire. Esto no es un problema, aunque es posible que el bebé se ponga molesto si ocurre mientras está lactando o tomando el biberón.

La Academia Americana de Pediatría ofrece algunos consejos sobre cómo aliviar el hipo de su bebé:

  • Cámbielo de posición.
  • Trate de que eructe y se relaje.
  • Deje de alimentarlo mientras se le pasa el hipo.
  • Dele de comer antes de que dé señales de estar muy hambriento. Así succionará más lentamente y no tragará tanto aire.