Sin palabras
1 de Septiembre, 2010 por nacersano

El útero es un órgano de tejido muscular en forma pera donde se implanta el bebé y crece durante nueve meses. Muchas mujeres tienen malformaciones que pueden causar complicaciones durante el embarazo. El profesional de la salud puede detectar de manera preliminar estas malformaciones al hacer un examen pélvico. Para confirmar el diagnóstico, se hacen algunas pruebas más detalladas como un ultrasonido, una histeroscopia, una histerosalpingografía, o una laparoscopia.
El útero bicorne es la malformación más común. El útero tiene la forma de un corazón, con una hendidura profunda en la parte de arriba. No necesariamente se recomienda una cirugía antes de concebir ya que ésta puede afectar el revestimiento del útero y afectar la fertilidad. La mujer embarazada puede necesitar un cerclaje para prevenir la dilatación prematura del cuello uterino. Muchas mujeres con esta condición logran tener un bebé a término.
En el caso de un útero unicorne, éste se forma sólo a medias. Existe sólo una de las trompas de Falopio. La otra trompa forma una especie de cuerno. El riesgo de una pérdida o un parto prematuro puede ser bastante alto.
En el útero septado, un tabique que comienza en la parte superior del útero y se extiende parcialmente hasta el cuello uterino, separa el útero en dos. Este tabique se puede remover con cirugía ambulatoria antes de que la mujer busque un embarazo.
Lo importante es diagnosticar la malformación antes de concebir y hacer el manejo adecuado según el caso individual.
Al comienzo del embarazo es normal sentir muchas molestias como náuseas y fatiga. Afortunadamente estas molestias pasan. Pero algo que puede crear mucha ansiedad y hasta temor es el tema de los dolores de parto.
Cuando estaba embarazada, una amiga me aconsejó que tomara clases preparatorias donde te enseñan técnicas de relajación y respiración. La oficina del obstetra donde recibí mi cuidado prenatal me recomendó un par de lugares donde se podía tomar estas clases. Mi esposo me acompañó a todas.
En mi última cita de control, hablé con mi obstetra acerca del miedo que sentía. Me tranquilizó y me dijo que hay muchas técnicas para aliviar el dolor.
Me dijo que cuando se acercara el momento del parto hablaríamos acerca de esto nuevamente y que no era necesario escoger un solo método. Durante las distintas etapas del parto se puede usar una combinación de métodos para obtener el mayor alivio posible.
El saber que pude prepararme y que mi doctor me ayudó a sobrellevar los dolores del parto me hizo sentir mucho más tranquila. Yo soy valiente pero no tanto.
Ahora que mis bebés están más grandes, los retos que enfrento son muy diferentes a los del parto y no cambiaría nada al respecto.
La Administración de Drogas y Alimentos de los EE.UU. (FDA por sus siglás en inglés) ha retirado del mercado aproximadamente 380 millones de huevos, por riesgo de que estén contaminados con salmonella. La salmonella es una infección bacteriana que puede ser peligrosa, especialmente para embarazadas, el bebé en el vientre y niños pequeños. Los síntomas incluyen fiebre, diarrea (en la cual puede haber sangre), náuseas, vómitos y dolor de estómago. En ocasiones, la mujer embarazada puede transmitir la infección a su bebé, lo cual suele ser muy peligroso.
Durante este brote de salmonellosis es importante que: